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lunes, 1 de junio de 2015
domingo, 19 de mayo de 2013
Eurovisión 2013.La crónica.
En la época que Juan Antonio Samaranch presidía el Comité Olímpico Internacional, en la ceremonia de clausura de cada Olimpiada, repetía en su discurso como si de un mantra se tratara: Estos Juegos Olímpicos, han sido los mejores de la historia.
Me da la impresión, que tras el mediocre certamen de 2002 en Tallin, el ESC inició una espiral prodigiosa, unos años luminosos donde cada país anfitrión se luce, ofrece un espectáculo soberbio, con precisión de reloj suizo...y donde las canciones rivalizan en calidad, interpretación y puesta en escena.
Malmoe no fue una excepción. Y es que el show tuvo de todo, desde una presentadora en estado de gracia, la divertidísima Petra Meda, un escenario perfecto y un ritmo más trepidante que un filme de Quentin Tarantino. Brillante la idea de mostrar un desfile de las 26 representaciones, brillantes los juegos de luces y sombras, y hasta brillante esa mariposa que simbolizaba el certamen de este 2013. Espectacular.
Las semifinales previas tuvieron como primer efecto la debacle de los países balcánicos, otrora poderosos, y el retorno a la élite de Holanda y Bélgica. Bulgaria erró en su apuesta, y es que Elitza, una voz prodigiosa, defendió una canción muy pobre. Una pena para una artista de esa categoría, que en 2007 fue una de las grandes atracciones en Helsinki.
¿Año de las baladas? Puede ser. Ucrania, Rusia, Holanda, Azerbayan, Islandia, Moldavia, Italia...todas ellas distintas, pero todas ellas de una clase de nueve o más sobre diez. A partir de ahí, el gusto de cada uno. Mistéricos e inquietantes los birds de Anouk, clásico y elegante el crooner italiano,vencedor en San Remo; bellísima y con voz de cristal la ucraniana Zlata Ognevich; talentosa la moldava Aliona Moon...y siempre compitiendo, siempre, siempre los azaríes, en este caso con Farid Mammadov y la colaboración de un trasunto de Houdini.
Mención aparte Grecia, y su estupenda propuesta, unos animosos Koza Mostra, que con su ska heleno, pusieron alegría y buen hacer en el escenario. Posiblemente la mejor representación que han tenido desde la mítica Paparizou, que no es poco.
El triunfo de Dinamarca, incontestable. Y es que desde que Emmelie de Forest arrasara en el Melody Gran Prix, su Only Teadrops corrió como la pólvora, en YouTube se multiplicaban sus visitas, y las casas de apuestas y eurofans certificaron ese movimiento desde el minuto uno. La canción es perfecta. Aíres de Mike Oldfield, timbales, flautas celtas, un estribillo poderosísimo, y un encanto de Lady Forest que atrapa a cualquier espectador. Por si fuera poco, la escenografía es vistosísima...¡victoire, victoire! fue el previsible resultado, celebrado con entusiasmo, como si el Malmoe Arena fuera el Estadio de Colombes, en aquella película futbolera y épica de John Huston.
¿Y España? Nada que oponer al entusiasmo del ESDM, ni a un tema interesante...que podía optar a quizás algo más...pero poco más. El pasado año fue todo un suceso Pastora Soler, que con un tema más sólido podría hasta haber ganado...de todos modos mientras RTVE no ponga más interés en el evento no hay nada que hacer...los ejemplos de Italia, Azerbayan, Holanda este año, Ucrania...son de una claridad meridiana. Buenas canciones, buenos intérpretes...ahí es nada.
Eso sí, observando la tendencia de la antaño favorita Gran Bretaña, quizás el año que viene nos sorprendan con el retorno de Clift Richard, con o sin los Shadows, vaya usted a saber.
Y esto es todo, carísimos amigos...recuerden las preseas: Oro para Dinamarca, plata Azerbayan, bronce para la mejor voz y la más bella...señorita Ognevich...¿will you marry me?
Me da la impresión, que tras el mediocre certamen de 2002 en Tallin, el ESC inició una espiral prodigiosa, unos años luminosos donde cada país anfitrión se luce, ofrece un espectáculo soberbio, con precisión de reloj suizo...y donde las canciones rivalizan en calidad, interpretación y puesta en escena.
Malmoe no fue una excepción. Y es que el show tuvo de todo, desde una presentadora en estado de gracia, la divertidísima Petra Meda, un escenario perfecto y un ritmo más trepidante que un filme de Quentin Tarantino. Brillante la idea de mostrar un desfile de las 26 representaciones, brillantes los juegos de luces y sombras, y hasta brillante esa mariposa que simbolizaba el certamen de este 2013. Espectacular.
Las semifinales previas tuvieron como primer efecto la debacle de los países balcánicos, otrora poderosos, y el retorno a la élite de Holanda y Bélgica. Bulgaria erró en su apuesta, y es que Elitza, una voz prodigiosa, defendió una canción muy pobre. Una pena para una artista de esa categoría, que en 2007 fue una de las grandes atracciones en Helsinki.
¿Año de las baladas? Puede ser. Ucrania, Rusia, Holanda, Azerbayan, Islandia, Moldavia, Italia...todas ellas distintas, pero todas ellas de una clase de nueve o más sobre diez. A partir de ahí, el gusto de cada uno. Mistéricos e inquietantes los birds de Anouk, clásico y elegante el crooner italiano,vencedor en San Remo; bellísima y con voz de cristal la ucraniana Zlata Ognevich; talentosa la moldava Aliona Moon...y siempre compitiendo, siempre, siempre los azaríes, en este caso con Farid Mammadov y la colaboración de un trasunto de Houdini.
Mención aparte Grecia, y su estupenda propuesta, unos animosos Koza Mostra, que con su ska heleno, pusieron alegría y buen hacer en el escenario. Posiblemente la mejor representación que han tenido desde la mítica Paparizou, que no es poco.
El triunfo de Dinamarca, incontestable. Y es que desde que Emmelie de Forest arrasara en el Melody Gran Prix, su Only Teadrops corrió como la pólvora, en YouTube se multiplicaban sus visitas, y las casas de apuestas y eurofans certificaron ese movimiento desde el minuto uno. La canción es perfecta. Aíres de Mike Oldfield, timbales, flautas celtas, un estribillo poderosísimo, y un encanto de Lady Forest que atrapa a cualquier espectador. Por si fuera poco, la escenografía es vistosísima...¡victoire, victoire! fue el previsible resultado, celebrado con entusiasmo, como si el Malmoe Arena fuera el Estadio de Colombes, en aquella película futbolera y épica de John Huston.
¿Y España? Nada que oponer al entusiasmo del ESDM, ni a un tema interesante...que podía optar a quizás algo más...pero poco más. El pasado año fue todo un suceso Pastora Soler, que con un tema más sólido podría hasta haber ganado...de todos modos mientras RTVE no ponga más interés en el evento no hay nada que hacer...los ejemplos de Italia, Azerbayan, Holanda este año, Ucrania...son de una claridad meridiana. Buenas canciones, buenos intérpretes...ahí es nada.
Eso sí, observando la tendencia de la antaño favorita Gran Bretaña, quizás el año que viene nos sorprendan con el retorno de Clift Richard, con o sin los Shadows, vaya usted a saber.
Y esto es todo, carísimos amigos...recuerden las preseas: Oro para Dinamarca, plata Azerbayan, bronce para la mejor voz y la más bella...señorita Ognevich...¿will you marry me?
sábado, 23 de marzo de 2013
Eurovisión 2013. Pronósticos y Quinielas (I)
Primer fin de semana de primavera, inminente Domingo de Ramos (quién no estrena no tiene manos), y por supuesto, ya se vislumbra en lontananza la gran cita musical del año. Malmoe se engalana, feliz, recordando aquel 1979 en el que su equipo local fue nada menos que subcampeón de Europa (de fútbol, of course)...en unas semanas, poco menos de dos meses, ese fastuoso recinto que responde al nombre de Malmoe Arena acogerá la LVIII edición del Festival de Eurovisión, (de cariño ESC).
La verdad es que estas crónicas, estos divertimentos prefestivaleros han sido, son uno de los platos fuertes de este blog, y ya se que amigos bloggeros como Clementine o el propio Pepe Cahiers contaban los días, las horas de ver danzar por el ciberespacio los post de este año. Todo llega, queridos parroquianos, la paciencia es una virtud...
En tierras vikingas se echarán de menos algunas presencias, y es que ni Portugal, ni Bosnia, ni Turquía estarán en el evento...los dos primeros por motivos económicos, aducen, y es una pena...los lusos son el único histórico que no ha saboreado las mieles del triunfo, el dulce néctar de la victoria, pese a acudir siempre con buenas canciones...o grandes interpretes (Dulce Pontes, Filipa Sousa), mientras que los bosnios siempre han competido de maravilla, como buenos balcánicos...todavía recuerdo la sensacional, la prodigiosa actuación de Dino Merlin en 2011...muchos quilates desde Sarajevo...lo de Turquía es punto y aparte, los otomanos son una auténtica potencia eurovisiva, que lo mismo sorprenden con bellas huríes o rockeros indies...toda apunta ese forfait a lucha de poder, de batalla por las cimas del Big Five, que de momento se ha saldado con derrota. Veremos, veremos...
O mucho me equivoco o este 2013 pinta como la edición de las baladas...y es que hay más de media docena de tronío, de fuste, con opciones de triunfo...el nivel es de nuevo soberbio, y las semifinales serán muy caras...a partir de ahí todo será posible. Pero no les hago esperar más. En esta primera entrega, las tres primeras apuestas. A ver que les parece.
Dinamarca. Emmelie de Forest.
Only teadrops.
En Dinamarca saben muy bien que su último triunfo fue precisamente en Suecia, en el 2000, de la mano de los Olsen Brothers...y se lo han tomado tan en serio (en realidad todos los años lo hacen) que su apuesta es...sencillamente fascinante. Emmelie de Forest, emparentada, nada menos, que con la Familia Real danesa y la Reina Victoria de Inglaterra (sí, la Emperatriz de La India, ésa misma) triunfó, arrasó en el Dansk Melodi Grand Prix con su Only teadrops...con aíres de Kate Bush, encanto en el escenario, unos poderosos arreglos, flautas, ecos celtas y timbales...en Dinamarca están rendidos a la bellísima Emmelie, y no me extraña, la verdad. Yo mismo me estoy planteando tomar el primer vuelo, destino Copenhage y rendir vasallaje a Lady Forest...
Italia. Marco Mengoni. L´Essenziale.
La vuelta de Italia al ESC en 2011, ha sido lo que preveíamos...todo un suceso. En ese año Raphael Gualazzi se alzó con la medalla de plata, con su Follia d´amore, y el pasado año nos regalaron a Nina Zilli...pero cometieron el error de no acudir con Per sempre, una balada espectacular, que llevaba escrito el triunfo desde que fue interpretada en San Remo por la escultural transalpina.
Este año han aprendido, y es que San Remo 2013 ha visto coronarse a Marco Mengoni con L´Essenziale, que en la grandísima escuela italiana de baladas, aspira a todo...muchos no dudan que el próximo certamen será en Roma, y me parece que no andan desencaminados.
Holanda. Anouk. Birds.
No saben lo que me alegra que los Países Bajos presenten una candidatura con opciones de triunfo. Y es que desde 1975 (en Suecia también, fíjense) año de aquel memorable duelo a primera sangre, aquella batalla de dimensiones homéricas...The Shadows vs Teach-In...pues apenas nada relevante en décadas. Y en esto aparece Anouk, toda una estrella en su país, con una voz que enamora, unas tablas que abruman...y una extraña balada, inquietante, que emociona...ojito, ojito, que esos birds pueden ser el gran acontecimiento que sobrevuele Malmoe a finales de Mayo...
Pues nada, queridos amigos. Ya deben conocer la mecánica por años anteriores, pero yo se la recuerdo...junto a sus comentarios y opiniones deben votar. Tres puntos para su primera opción, dos para la segunda y tres para la tercera...y tengan en cuenta... ¡habrá una segunda entrega con tres apuestas más!
La verdad es que estas crónicas, estos divertimentos prefestivaleros han sido, son uno de los platos fuertes de este blog, y ya se que amigos bloggeros como Clementine o el propio Pepe Cahiers contaban los días, las horas de ver danzar por el ciberespacio los post de este año. Todo llega, queridos parroquianos, la paciencia es una virtud...
En tierras vikingas se echarán de menos algunas presencias, y es que ni Portugal, ni Bosnia, ni Turquía estarán en el evento...los dos primeros por motivos económicos, aducen, y es una pena...los lusos son el único histórico que no ha saboreado las mieles del triunfo, el dulce néctar de la victoria, pese a acudir siempre con buenas canciones...o grandes interpretes (Dulce Pontes, Filipa Sousa), mientras que los bosnios siempre han competido de maravilla, como buenos balcánicos...todavía recuerdo la sensacional, la prodigiosa actuación de Dino Merlin en 2011...muchos quilates desde Sarajevo...lo de Turquía es punto y aparte, los otomanos son una auténtica potencia eurovisiva, que lo mismo sorprenden con bellas huríes o rockeros indies...toda apunta ese forfait a lucha de poder, de batalla por las cimas del Big Five, que de momento se ha saldado con derrota. Veremos, veremos...
O mucho me equivoco o este 2013 pinta como la edición de las baladas...y es que hay más de media docena de tronío, de fuste, con opciones de triunfo...el nivel es de nuevo soberbio, y las semifinales serán muy caras...a partir de ahí todo será posible. Pero no les hago esperar más. En esta primera entrega, las tres primeras apuestas. A ver que les parece.
Dinamarca. Emmelie de Forest.
Only teadrops.
En Dinamarca saben muy bien que su último triunfo fue precisamente en Suecia, en el 2000, de la mano de los Olsen Brothers...y se lo han tomado tan en serio (en realidad todos los años lo hacen) que su apuesta es...sencillamente fascinante. Emmelie de Forest, emparentada, nada menos, que con la Familia Real danesa y la Reina Victoria de Inglaterra (sí, la Emperatriz de La India, ésa misma) triunfó, arrasó en el Dansk Melodi Grand Prix con su Only teadrops...con aíres de Kate Bush, encanto en el escenario, unos poderosos arreglos, flautas, ecos celtas y timbales...en Dinamarca están rendidos a la bellísima Emmelie, y no me extraña, la verdad. Yo mismo me estoy planteando tomar el primer vuelo, destino Copenhage y rendir vasallaje a Lady Forest...
Italia. Marco Mengoni. L´Essenziale.
La vuelta de Italia al ESC en 2011, ha sido lo que preveíamos...todo un suceso. En ese año Raphael Gualazzi se alzó con la medalla de plata, con su Follia d´amore, y el pasado año nos regalaron a Nina Zilli...pero cometieron el error de no acudir con Per sempre, una balada espectacular, que llevaba escrito el triunfo desde que fue interpretada en San Remo por la escultural transalpina.
Este año han aprendido, y es que San Remo 2013 ha visto coronarse a Marco Mengoni con L´Essenziale, que en la grandísima escuela italiana de baladas, aspira a todo...muchos no dudan que el próximo certamen será en Roma, y me parece que no andan desencaminados.
Holanda. Anouk. Birds.
No saben lo que me alegra que los Países Bajos presenten una candidatura con opciones de triunfo. Y es que desde 1975 (en Suecia también, fíjense) año de aquel memorable duelo a primera sangre, aquella batalla de dimensiones homéricas...The Shadows vs Teach-In...pues apenas nada relevante en décadas. Y en esto aparece Anouk, toda una estrella en su país, con una voz que enamora, unas tablas que abruman...y una extraña balada, inquietante, que emociona...ojito, ojito, que esos birds pueden ser el gran acontecimiento que sobrevuele Malmoe a finales de Mayo...
Pues nada, queridos amigos. Ya deben conocer la mecánica por años anteriores, pero yo se la recuerdo...junto a sus comentarios y opiniones deben votar. Tres puntos para su primera opción, dos para la segunda y tres para la tercera...y tengan en cuenta... ¡habrá una segunda entrega con tres apuestas más!
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domingo, 27 de mayo de 2012
Eurovisión 2012: La crónica.
Azerbaiyán, Bakú; gas y carbón, petroleo y desarrollismo, nos regaló anoche en ese prodigio llamado Crystal Hall, un Eurofestival que en su LVII edición no hizo sino mostrar un certamen que desde 2002 no ha parado de crecer musical, organizativamente, con picos asombrosos como el de Moscú 2009, pero siempre siguiendo la estela de estos años, ya prodigiosos.
La de anoche significó el triunfo sin paliativos de la cátedra, de los pronósticos, de las casas de apuestas...desde principios de la semana no se movían del orden: Suecia, Rusia y Serbia. Pleno total.
Las semifinales de martes y jueves tuvieron las llamativas perdidas de Finlandia y Portugal, Filipa Sousa y Pernila Karlsson, que hubieran engrandecido más aún la gala del sábado, como ocurrió el pasado año con la incomprensible ausencia de Polly Genova, el ángel búlgaro, pero es ya un clásico en las semis, una o dos melodías de fuste se quedan fuera.
Pero sería injusto no señalar el estupendo nivel de las 26 finalistas, con un ramillete de temas dance, de auténtica categoría, como la francesa Echo, defendida de forma magistral por Anggun Cipta; la más ligera La la love entonada por esa diosa, no griega sino chipriota, que responde al nombre de Ivi Adamuo, y por supuesto el enésimo intento heleno de reverdecer los laureles de 2005, pero resultando meridiano que Eleftheria Eleftheriou no es por asomo Helena Paparizou (Paparizou sólo hay una).
De toda la oferta dance destacó, de forma absoluta, la triunfadora, la sueca Loreen, y la sugestiva Euphoria, con una interpretación que recordaba las sutiles y poderosas perfomances de Kate Bush, y que cautivó a toda la audiencia, a toda Europa que cayó rendida a sus descalzos pies.
En el cuadro de las baladas, el gran Engelbert Humperdinck no podía mostrar sus mejores condiciones, entre otras cosas porque está cerca de los ochenta años, y en ese sentido era superado por las apuestas serbias, azerís, bosnias...y por supuesto españolas...con una fabulosa interpretación de Pastora Soler, que estuvo muy por encima de su canción (como por cierto, ya me indicaban en la entrada anterior dos buenas amigas de este blog como La novia era yo y Eowyn).

En otros estilos, fabuloso el turno de Italia y Moldavia; Nina Zilli, (espectacular como ella sola), y Pasha Parfeny, notable el caso moldavo, que siempre nos sorprende, siempre nos ofrece canciones que da gloria oír.
¿Qué más puedo añadir? Que José María Iñigo sigue mostrando el respeto y buen hacer que José Luis Uribarri extravió hace décadas, que el show fue estupendo, que cualquier año de estos me embarco a ver el ESC in situ, y redactar esta crónica in situ también...y vuelvo a repetir, que Pastora Soler estuvo fabulosa, como lo estuvo Anabel Conde en 1995...pero con la diferencia nada baladí, que Vuelve conmigo...era una canción excepcional.
¡Viva Eurovisión!
La de anoche significó el triunfo sin paliativos de la cátedra, de los pronósticos, de las casas de apuestas...desde principios de la semana no se movían del orden: Suecia, Rusia y Serbia. Pleno total.
Las semifinales de martes y jueves tuvieron las llamativas perdidas de Finlandia y Portugal, Filipa Sousa y Pernila Karlsson, que hubieran engrandecido más aún la gala del sábado, como ocurrió el pasado año con la incomprensible ausencia de Polly Genova, el ángel búlgaro, pero es ya un clásico en las semis, una o dos melodías de fuste se quedan fuera.
Pero sería injusto no señalar el estupendo nivel de las 26 finalistas, con un ramillete de temas dance, de auténtica categoría, como la francesa Echo, defendida de forma magistral por Anggun Cipta; la más ligera La la love entonada por esa diosa, no griega sino chipriota, que responde al nombre de Ivi Adamuo, y por supuesto el enésimo intento heleno de reverdecer los laureles de 2005, pero resultando meridiano que Eleftheria Eleftheriou no es por asomo Helena Paparizou (Paparizou sólo hay una).
De toda la oferta dance destacó, de forma absoluta, la triunfadora, la sueca Loreen, y la sugestiva Euphoria, con una interpretación que recordaba las sutiles y poderosas perfomances de Kate Bush, y que cautivó a toda la audiencia, a toda Europa que cayó rendida a sus descalzos pies.
En el cuadro de las baladas, el gran Engelbert Humperdinck no podía mostrar sus mejores condiciones, entre otras cosas porque está cerca de los ochenta años, y en ese sentido era superado por las apuestas serbias, azerís, bosnias...y por supuesto españolas...con una fabulosa interpretación de Pastora Soler, que estuvo muy por encima de su canción (como por cierto, ya me indicaban en la entrada anterior dos buenas amigas de este blog como La novia era yo y Eowyn).

En otros estilos, fabuloso el turno de Italia y Moldavia; Nina Zilli, (espectacular como ella sola), y Pasha Parfeny, notable el caso moldavo, que siempre nos sorprende, siempre nos ofrece canciones que da gloria oír.
¿Qué más puedo añadir? Que José María Iñigo sigue mostrando el respeto y buen hacer que José Luis Uribarri extravió hace décadas, que el show fue estupendo, que cualquier año de estos me embarco a ver el ESC in situ, y redactar esta crónica in situ también...y vuelvo a repetir, que Pastora Soler estuvo fabulosa, como lo estuvo Anabel Conde en 1995...pero con la diferencia nada baladí, que Vuelve conmigo...era una canción excepcional.
¡Viva Eurovisión!
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sábado, 12 de mayo de 2012
Eurovisión 2012. Pronósticos y Quinielas (II)
¡¡Segunda entrega!! Por supuesto, y es que no sé si son conscientes, queridos amigos, que estamos a tiro de piedra, a punto de doblar la esquina, y darnos de bruces con la gran semana Eurovisiva del 22-24-26 de Mayo...ya saben los buenos lectores de este blog que mis habituales comentarios de semifinales no podrán ser posible este año, ya que en esos días tengo comprometida mi presencia en la final de la Copa del Rey (que tendrá la crónica personal e intransferible de quien escribe), teñida de emociones rojiblancas...ecos de Zarra y Gaínza, glorias de Garay, Carmelo e Iríbar...eterno tributo a Dani, Sarabia y Argote...y por supuesto fe en los leones de 2012; Ander Herrera, Iker Muniaín, Javi Martínez
y nuestro buque insignia, el mascarón de proa, la nao capitana...Fernando LLorente .
Pero eso será el 25 de Mayo...el sábado 26 será la epopeya musical, sita en Bakú...y sin más preámbulos les ofrezco la segunda terna de mis favoritos, una elección difícil, apasionante y laboriosa...porque hay nivel, porque hay un tercer ramillete, porque hay lo menos 10-12 canciones, melodías, interpretes y estilos que merecían figurar en esta entrada...¡¡Ahí van las elegidas!! (¿para la gloria?), que diría Philip Kaufman.
Portugal. Filipa Sousa. Vida minha.
Portugal es el único país histórico eurovisivo que no ha logrado las mieles del triunfo...es más, su mayor logro es la sexta plaza de 1996, de la mano de Lucía Moniz...ni tan siquiera Dulce Pontes pudo obtener pódium cuando asombró con su Paixao Lusitana...y eso que nuestros vecinos llevan varias ediciones con muy buenas propuestas...como la de este 2012, con esa fabulosa cantante llamada Filipa Sousa, que quiere hacer historia con Minha vida, que recoge la mejor tradición portuguesa, esos toques de moderno fado, aíres atlánticos y saudade...ojalá este 2012 sea por fin el año de Portugal. Sería de justicia por su honestidad, esa limpia honorabilidad con la que siempre acuden a la cita.
Finlandia. Pernilla Karlsson. Nar jag blundar.
Ojo al dato, que diría García. La primera vez que escuché la dulce balada de esta beldad escandinava, me trasladé al triunfo de Irlanda en 1970, a la victoria de Alemania en 1982, a la plata de Islandia del 2009...tiene ese aire de melodía que encadena y cautiva, con calidez, buen gusto y estupendos arreglos. Sería curiosísimo que con un estilo a las antípodas de los legendarios Lordi, cinco años después, la gloria retornara a las tierras de Paavo Nurmi...
España. Pastora Soler. Quédate conmigo.
Por vez primera en más de diez años, desde los días de David Civera, RTVE ha decidido acudir al ESC a competir, a intentar ganar, con una buena canción, y una artista de categoría...a partir de ahí, cualquier cosa será posible, pero por lo menos este año pareceremos portugueses, y no sentiremos vergüenza ajena...y es que algún día merecerá una entrada como Dios manda, toda la patulea que hemos desembarcado cada mes de Mayo...este 2012, por aquello de las profecías...pues lo mismo ganamos, y no sería injusto, la verdad (algo que no ocurre desde 1969, con la fabulosa Salomé).
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sábado, 28 de abril de 2012
Eurovisión 2012. Pronósticos y Quinielas (I)
¡¡Veintiocho días!!...sólo cuatro semanas, poco menos de un mes, y podremos asistir un años más a nuestro espectáculo favorito...al mayor evento de música popular en el orbe...nada y menos que el ESC 2012...a celebrar en las exóticas tierra de Bakú, en la lejana Azerbaiyán.
A punto ha estado este cronista de preparar su hatillo, hacer las pertinentes reservas y ser testigo de primera mano, como ya dejé entrever el pasado año...pero es que este mes de Mayo es de una intensidad inusitada...9.9 en escala de acontecimientos...y un día antes del Eurofestival, El Tirador estará, Dios mediante, en carne mortal, en el Estadio Vicente Calderón, rompiéndose la garganta, y empujando al Athletic en la final de Copa...no se preocupen, que llego a tiempo para el suceso del día siguiente...

Pero no me detengo en más exordios, ya sé que desde la blogsfera, hay ilustres blogeros que esperan con ansia, con poco disimulado nerviosismo la famosa terna que propongo para que nos divirtamos, y hagamos la espera menos tensa...tranquilidad, que en poco hago la propuesta.
No ha sido fácil, este año hay una variedad, marca de la casa, apabullante...baladas, ritmo étnicos...el 26 de Mayo nos vamos a divertir...¡abróchense los cinturones!
Italia. Nina Zilli. L´amore è femmina.
El retorno de Italia en 2011 fue espectacular, de la mano de Raphael Guallazzi, que obtuvo el segundo puesto el pasado año con su Follia d´amore, una portentosa canción, que a los diez minutos de ser compuesta había conseguido algo sólo al alcance de los elegidos: convertirse en un standard.
Pues bien, este año la RAI ha apostado por una de las debilidades de este blog...nada meno que la racial Nina Zilli, una mujer de bandera, que se entona como las grandes divas de la música negra de los 60-70...curiosamente, la primera opción era que Nina defendiera la excepcional balada Per sempre, una melodía ideal para competir...y ganar, pero en una cuestionable decisión, el apparátchik transalpino decide cambiar el tema elegido, y pasamos de la balada a los ritmos de la Motown...del Per sempre al L´amore è femmina. Y es que da la impresión que Italia tiene tanta munición, tantas balas de plata, tantas flechas en su aljaba, que no sabían por donde atacar...¡bendita disyuntiva, poder elegir entre Zarra o César, Gento o Collar, Quini o Santillana!
Turquía. Can Bonomo. Love me back.
Turquía es toda una potencia eurovisiva de primer nivel, que tras el sensacional suceso de Sertab Erener en Riga, no duda en desembarcar a sus mayores estrellas, a sus cantantes de éxito, alternando bellas huríes, ídolos del Rock&Roll, o lo que se tercie...el elegido de este año, el esmirno Can Bonomo, está vendiendo discos como pan caliente en todo el Imperio Otomano...y en Chipre, Grecia, Malta, Balcanes y repúblicas ex-soviéticas...su Love me back es alegre, bien surtida de ritmos orientales, y va a conseguir muchos, muchos votos...
Reino Unido. Engelbert Humperdinck.
Love will set you free.
En los años setenta, el Reino Unido era la gran atracción del certamen. Rara vez bajaban del cuarto puesto, normalmente estaban abonados a la medalla de plata, y de vez en cuando ganaban...eran los años de los New Seekers, de los Shadows, de Olivia Newton-John...tras el esplendor llegaron los años oscuros, con la gozosa excepción de Katrina en 1997...y es que parece que los isleños quieren reverdecer viejos laureles, y seguir en la senda de 2009, cuando Sir Andrew Lloyd-Weber puso de nuevo a los anglosajones en los primeros puestos. Nada menos que Engelbert Humperdick, el legendario crooner anglo-hindú, con setenta y seis años cumplidos y millones de discos vendidos, nominaciones a los grammys...su versión del Spanish eyes es uno de los sonidos del siglo pasado...y Love will...es una delicia, unos arreglos claros, limpios, una orquestación que cautiva...todo un monumento al buen gusto.
Bueno señores, ya deben conocer las reglas por el año pasado, pero yo se lo recuerdo...hay que votar, hay que escuchar las canciones, y a la vez que me honran con sus comentarios, otorgan tres puntos a la que más le haya gustado, dos a la segunda, y una a la tercera...no se admiten votos en blanco y pijadas semejantes...
Y por cierto, agradecer a todos los que siguieron estos juegos eurovisivos el pasado año, y que hicieron que este blog se convirtiera en un referente de nuestro certamen favorito, con picos de audiencia que dejaron boquiabierto a quien escribe...así, que queridos niños, damas y caballeros, ilustres blogeros...todos a votar y... ¡viva Eurovisión!
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domingo, 25 de septiembre de 2011
Abril del 68
España no inicia su andadura en el eurofestival hasta el año 1961, siendo la debutante Conchita Bautista, de la mano de un tema deliciosamente compuesto y arreglado por Augustó Alguero, Estando contigo.
Ya desde esas primeras ediciones, TVE, o lo que es lo mismo, el Ministerio de Información y Turismo, mostraron un enorme interés en el evento, intentando potenciar la imagen exterior del país, en plena etapa de desarrollismo económico.
Al igual que hacían todos los competidores, se buscaba lo más granado del panorama musical, para llevar una representación con aspiraciones, que pudieran luchar de igual a igual con todas las potencias eurovisivas. Tras esa primera actuación, fueron defendiendo el pabellón hispano artistas como los TNT, Victor Balagué, José Guardiola, de nuevo Conchita Bautista, mostrando todos ellos profesionalidad y oficio, logrando buenas críticas, pero no pasando en ningún caso del noveno puesto, y en dos ocasiones quedando en última posición, el temido y temible farolillo rojo...
De este modo para la edición de 1966, TVE decidió presentarse con el cantante más popular del momento, el crooner por excelencia de la música española, nada menos que Raphael, Rafael Martos, todo un ídolo de la canción, poseedor de una voz extraordinaria y un dominio magistral sobre el escenario. Manuel Alejandro compuso, ex profeso, Yo soy aquél, que tuvo un enorme éxito y obtuvo la mejor clasificación de los nuestros, una séptima plaza, premio escaso para una actuación que merecía como poco el pódium.
Pero la actuación del jienense fue tan notable que TVE no tuvo la menor duda en ofrecerle repetir al año siguiente, a intentar de nuevo fortuna, en este caso en la imperial Viena.
De nuevo Manuel Alejandro fue el compositor de una preciosa balada, Hablemos del amor, que de nuevo obtuvo una gran acogida, consiguiendo la mejor actuación hispana hasta ese día, la sexta plaza, en un año de nivel espectacular, donde Europa conoció a una jovencísima Vicky Leandros, y su L´amour est bleu, llegando a ser número uno de ventas en Estados Unidos, y la ganadora Sandie Shaw, con sus Marionetas en la cuerda, un exitoso hit en toda Europa, incluida España, donde hasta Ibáñez lo refleja en una de las divertidas historietas del Botones Sacarino.
Lógicamente, para la edición de 1968 no acudiría de nuevo Raphael y en este caso la dirección del canal público centró el foco en un joven cantautor de Barcelona, Joan Manuel Serrat, buena y personal voz, mejor compositor y con gran estilo, que tras varios álbumes en catalán estaba preparando trabajos también en castellano. A punto estuvo de seleccionarse su Tirititero, bellísima melodía, pero finalmente se optó por la alegre y festivalera composición del Dúo Dinámico; La, la, la. Manuel de la Calva y Ramón Arcusa habían revolucionado la música popular española en los últimos diez años, y sabían perfectamente lo que podía triunfar en un certamen de esas características.
La elección era perfecta; Serrat la matizó desde los primeros ensayos con su toque inconfundible, y sonaba de maravilla. Se grabaron los clips en varios idiomas, y las casas de apuestas apuntaban que España podía obtener un éxito inesperado.
Pero en Gran Bretaña nadie pensaba en eso, ni se mostraban preocupados por la competencia de otras favoritas como Irlanda o Francia. Tras el sensacional suceso de Las marionetas en la cuerda, la BBC apostó, nada menos que por una estrella como Cliff Richard, que aunque no podía contar para el certamen con sus amigos los Shadows, se sentía invencible con su Congratulations, canción ligera y divertida donde las hubiera, en la que el cantante anglohindú se mostraba como pez en el agua.
Apenas veinte días antes del evento, surge lo inesperado: Serrat anuncia que no acudirá a Londres si no es interpretando el La la la en catalán. Se han vertido ríos de tinta sobre toda la polémica, desde enormes presiones al cantautor por parte de grupos catalanistas, hasta la teoría de jugada maestra comercial y publicitaria que llegó demasiado lejos.
Lo cierto es que Joan Manuel aceptó encantado desde el principio la invitación de acudir al ESC de ese año, y trabajó con entusiasmo junto al Dúo Dinámico para dar forma y arreglos a la canción elegida.
Nadie dudaba que TVE, ni por supuesto el aparato del Régimen, pudieran aceptar, ni tan siquiera negociar lo que consideraban un órdago inasumible apenas tres semanas antes del festival. Contrarreloj, se pensó en pergeñar una solución de emergencia, y para ello se acudió a la misma casa de discos a la que pertenecía Serrat, Novola-Zafiro, por si había algún artista de su catálogo que pudiera aceptar ese caramelo envenenado, y salvar los muebles de la forma más digna posible.
Desde Zafiro recomendaron a una potente vocalista, María Félix de los Ángeles Santamaría, Massiel, que se encontraba a la sazón de gira por México.Cuando recibió la sorprendente llamada de Jesús Aparicio-Bernal Sánchez, la madrileña no dudó ni un segundo en embarcarse en semejante jardín. Y se puso manos a la obra.
A Cliff Richard siempre le quedó el regusto amargo del triunfo que se escurre entre los dedos, algo que ni imaginaba que fuera posible sólo unos días antes. Por ello, cuando en 1973 la BBC le ofrece representar de nuevo al Reino Unido, esta vez en Luxemburgo, ni lo dudó un instante, reclamando de inmediato la colaboración de sus amigos Shadows, y defendiendo una estupenda canción, con aires hippies, Power to all our friends, con la que estaba dispuesto a no volver a quedar segundo...y acertó de pleno, porque el bueno de Cliff no tuvo otra mejor idea que volver en la edición de aquel choque de trenes, cuando saltaron a la arena eurovisiva esos dos Mihuras desbocados, nada menos que Anne Marie-David vs Mocedades...y tuvo que conformarse con la tercera plaza. ¡Pero a quién se le ocurre!
Ya desde esas primeras ediciones, TVE, o lo que es lo mismo, el Ministerio de Información y Turismo, mostraron un enorme interés en el evento, intentando potenciar la imagen exterior del país, en plena etapa de desarrollismo económico.
Al igual que hacían todos los competidores, se buscaba lo más granado del panorama musical, para llevar una representación con aspiraciones, que pudieran luchar de igual a igual con todas las potencias eurovisivas. Tras esa primera actuación, fueron defendiendo el pabellón hispano artistas como los TNT, Victor Balagué, José Guardiola, de nuevo Conchita Bautista, mostrando todos ellos profesionalidad y oficio, logrando buenas críticas, pero no pasando en ningún caso del noveno puesto, y en dos ocasiones quedando en última posición, el temido y temible farolillo rojo...De este modo para la edición de 1966, TVE decidió presentarse con el cantante más popular del momento, el crooner por excelencia de la música española, nada menos que Raphael, Rafael Martos, todo un ídolo de la canción, poseedor de una voz extraordinaria y un dominio magistral sobre el escenario. Manuel Alejandro compuso, ex profeso, Yo soy aquél, que tuvo un enorme éxito y obtuvo la mejor clasificación de los nuestros, una séptima plaza, premio escaso para una actuación que merecía como poco el pódium.
Pero la actuación del jienense fue tan notable que TVE no tuvo la menor duda en ofrecerle repetir al año siguiente, a intentar de nuevo fortuna, en este caso en la imperial Viena.
De nuevo Manuel Alejandro fue el compositor de una preciosa balada, Hablemos del amor, que de nuevo obtuvo una gran acogida, consiguiendo la mejor actuación hispana hasta ese día, la sexta plaza, en un año de nivel espectacular, donde Europa conoció a una jovencísima Vicky Leandros, y su L´amour est bleu, llegando a ser número uno de ventas en Estados Unidos, y la ganadora Sandie Shaw, con sus Marionetas en la cuerda, un exitoso hit en toda Europa, incluida España, donde hasta Ibáñez lo refleja en una de las divertidas historietas del Botones Sacarino.
Lógicamente, para la edición de 1968 no acudiría de nuevo Raphael y en este caso la dirección del canal público centró el foco en un joven cantautor de Barcelona, Joan Manuel Serrat, buena y personal voz, mejor compositor y con gran estilo, que tras varios álbumes en catalán estaba preparando trabajos también en castellano. A punto estuvo de seleccionarse su Tirititero, bellísima melodía, pero finalmente se optó por la alegre y festivalera composición del Dúo Dinámico; La, la, la. Manuel de la Calva y Ramón Arcusa habían revolucionado la música popular española en los últimos diez años, y sabían perfectamente lo que podía triunfar en un certamen de esas características.
La elección era perfecta; Serrat la matizó desde los primeros ensayos con su toque inconfundible, y sonaba de maravilla. Se grabaron los clips en varios idiomas, y las casas de apuestas apuntaban que España podía obtener un éxito inesperado.
Pero en Gran Bretaña nadie pensaba en eso, ni se mostraban preocupados por la competencia de otras favoritas como Irlanda o Francia. Tras el sensacional suceso de Las marionetas en la cuerda, la BBC apostó, nada menos que por una estrella como Cliff Richard, que aunque no podía contar para el certamen con sus amigos los Shadows, se sentía invencible con su Congratulations, canción ligera y divertida donde las hubiera, en la que el cantante anglohindú se mostraba como pez en el agua.
Apenas veinte días antes del evento, surge lo inesperado: Serrat anuncia que no acudirá a Londres si no es interpretando el La la la en catalán. Se han vertido ríos de tinta sobre toda la polémica, desde enormes presiones al cantautor por parte de grupos catalanistas, hasta la teoría de jugada maestra comercial y publicitaria que llegó demasiado lejos.
Lo cierto es que Joan Manuel aceptó encantado desde el principio la invitación de acudir al ESC de ese año, y trabajó con entusiasmo junto al Dúo Dinámico para dar forma y arreglos a la canción elegida.
Nadie dudaba que TVE, ni por supuesto el aparato del Régimen, pudieran aceptar, ni tan siquiera negociar lo que consideraban un órdago inasumible apenas tres semanas antes del festival. Contrarreloj, se pensó en pergeñar una solución de emergencia, y para ello se acudió a la misma casa de discos a la que pertenecía Serrat, Novola-Zafiro, por si había algún artista de su catálogo que pudiera aceptar ese caramelo envenenado, y salvar los muebles de la forma más digna posible.
Desde Zafiro recomendaron a una potente vocalista, María Félix de los Ángeles Santamaría, Massiel, que se encontraba a la sazón de gira por México.Cuando recibió la sorprendente llamada de Jesús Aparicio-Bernal Sánchez, la madrileña no dudó ni un segundo en embarcarse en semejante jardín. Y se puso manos a la obra.
En apenas dos semanas se realizaron nuevos ensayos, y tanto el maestro Ibarbia, como Arcusa y De la Calva, se mostraron de acuerdo en envolver la melodía en un tempo ligeramente más rápido que la inicial elegida para Serrat. Y la verdad es que sonaba fenomenal el nuevo arreglo. Ya sólo faltaba elegir el vestuario, y para ello se realizó una oportuna visita a París, donde la propia artista eligió un precioso modelo de Courreges.
Un frío abril de primavera londinense, recibió con entusiasmo lo que debía ser la consagración y confirmación de todos los pronósticos. Inglaterra estaba feliz tras su victoria en los Mundiales de fútbol de 1966, entusiasmada con la gloria conquistada por Sandie Shaw, y veía que en ese 1968 el Manchester United acariciaba la Copa de Europa y Cliff Richard podía obtener un histórico doblete eurovisivo.
La expedición española, con el sempiterno Ibarba, el periodista Federico Gallo, el Dúo Dinámico y Massiel, arribaron en el Royal Albert Hall, con cierto y ligero optimismo, y es que tras la catarsis de los días pasados, la copla elegida había vuelto a tomar aire, y casi estaba ya al nivel de la francesa Isabelle Aubret, muy cerca de la tercera plaza,según las casas de apuestas.
El seis de abril de 1968 tiene lugar el certamen, siendo el primero que se emite a todo color por televisión, con una estupenda realización, y un sonido impecable.
Cuando salta el Reino Unido en el duodécimo lugar, se escuchan gritos entusiastas de jovencitas a la usanza de los Beatles. La actuación local es de categoría, con un Richard que canta de maravilla y se mueve casi mejor. El apoyo del coro no es baladí, y tras la ovación final, nadie duda en el Albert Hall del triunfo inminente, en apenas una hora.
Massiel sale al escenario en el puesto 15, y lo hace sin ningún miedo ni similar. Suelta, simpática, luciendo piernas, y con la poderosa voz que tiene. Muy buena actuación, muchos aplausos, y en pocos minutos comienza la suerte suprema.
Las perspectivas británicas eran muy claras: a mitad de la votación ya debía haber una distancia cómoda con los inmediatos seguidores, y en el último tercio ya pudiera estar el triunfo consagrado, como lograron las Marionetas un año antes. Pero sorprendentemente, y distanciándose de Francia e Irlanda, España estaba siempre a muy poco margen de los anfitriones, y ya en la penúltima votación, Alemania concede seis votos a España y dos al Reino Unido, que se ve superado en ese momento por un ajustado 28-29. En la última votación, Yugoslavia podía otorgar el triunfo a ambos. Para monumental sorpresa, los balcánicos no otorgan ningún voto a los dos primeros, manteniéndose inamovible la mínima ventaja hispana, para desesperación local.
La victoria de Massiel se vivió por la televisión en nuestro país como si del gol de Marcelino ante la Unión Soviética de Yashin, o el triunfo de Manolo Santana de 1966 en Wimblendon.
De hecho, la llegada a Barajas de los vencedores eurovisivos, tuvo más afluencia popular que la del Real Madrid ye-ye, en la conquista de su sexta Copa de Europa. Recorrieron las calles capitalinas en un precioso descapotable blanco, mientras ya en TVE se pensaba en organizar un magno festival para el año siguiente, nada menos que en el Teatro Real, y de inmediato se ofrecía Salvador Dalí en diseñar el cartel del ansiado ESC 1969.A Cliff Richard siempre le quedó el regusto amargo del triunfo que se escurre entre los dedos, algo que ni imaginaba que fuera posible sólo unos días antes. Por ello, cuando en 1973 la BBC le ofrece representar de nuevo al Reino Unido, esta vez en Luxemburgo, ni lo dudó un instante, reclamando de inmediato la colaboración de sus amigos Shadows, y defendiendo una estupenda canción, con aires hippies, Power to all our friends, con la que estaba dispuesto a no volver a quedar segundo...y acertó de pleno, porque el bueno de Cliff no tuvo otra mejor idea que volver en la edición de aquel choque de trenes, cuando saltaron a la arena eurovisiva esos dos Mihuras desbocados, nada menos que Anne Marie-David vs Mocedades...y tuvo que conformarse con la tercera plaza. ¡Pero a quién se le ocurre!
domingo, 15 de mayo de 2011
Eurovisión 2011 ¡Feel your heart beat!
Tras su victoria el año anterior, en la primavera de 2009 se celebró en Rusia la LIV edición del ESC, en la ciudad de Moscú, en el Olimpiski Estadio. Fue un auténtico suceso, una organización perfecta, todo grandioso, con aires zaristas, poderío de los soviets y de una calidad musical soberbia. Posiblemente el mejor Festival de la historia.
Pero ayer, en el Düsseldorf Arena, los alemanes exhibieron, mostraron a toda Europa como se realiza un show musical, un espectáculo insuperable de luz, sonido, presentadores, escenario...superaron a los rusos, con la misma suficiencia que en 1972, cuando les ganaron la Eurocopa con un imperial Gunter Netzer, como alma de la mejor selección germana de la historia.
Ya les comenté en entradas anteriores, que los ensayos y semifinales me habían abierto los ojos ante el verdadero nivel de este año. Más de una docena de canciones de primera división, voces de categoría, damas del jazz y soul, que harían palidecer de envidia a Barbra Streisand y Celine Dion, como la austriaca Nadine Beiler o la eslovena Maja Keuc. Lo de ésta ultima es asombroso. Con tan sólo diecinueve años tiene un control sobre el escenario, unas tablas, acompañado de una voz maravillosa, que me resulta admirable.
Pero todo no eran baladas, los nórdicos, tan dados al pop/rock se prestan al contraataque con sus mejores armas, con melodías agradables al oído, que ponen en píe el majestuoso estadio del Fortuna, como los daneses A friend in London, con su magnífica New Tomorrow, o esos simpáticos islandeses, Sjonnie´s Friends, con aromas de ragtime, alegría y voces muy bien ensambladas que adornaban su Coming Home, y ponen un listón altísimo para los del Este...
Pero los del Este son duros como el pedernal, y muestran por un lado una impecable muestra de rock gamberro, como los moldavos Zodb Si Zdub, que toman la pauta de Manu Chao para regalarnos con Su Lucky tres minutos de variables asombrosas, y Georgia (que ofrece siempre unas canciones de categoría) no es menos este año con un rock/rap que me entusiasma, con una voz femenina de cuidado, la bellísima Eldrine, desgarrando con fuerza su impactante One More Day.
Llegados a este punto ya no había ninguna duda que nuestra Lucía, simpática y con buena voz, iba a ser arrojada al escenario como Daniel al foso de los leones, y, como ocurrió finalmente, obtuvo el puesto 23 de 25...

Y llegamos a la polémica de las votaciones. Felices por el fabuloso segundo puesto de Italia, con el grandísimo Raphael Gualazzi, que además se llevó los doce votos de España, siendo la gran apuesta de este humilde blog, el genial jazzman transalpino; desolados por el último e incompresible puesto de Suiza, que realizó una gran, gran actuación, y a quienes no les llegaban voto alguno..todo lo contrario de Azerbayan y el dúo formado por Ell y Niki con su melodía dulce, pero cortita con sifón, Running Scared, recogíendo puntos y puntos de todos sus vecinos ex-soviéticos...pero también del resto de países, ya fueran de Europa Central, e incluso de Malta, que ya me dirán ustedes que relación tienen con el Mar Caspio.
Pero claro, es indudable que la desintegración de la URSS, el fin de Yugoslavia, ha supuesto que hay un puñado de naciones, que tienen entre sí unos lazos, no ya de vecindad; es que tienen músicas, eventos, costumbres, tradiciones y cultura tan estrechas entre ellos, que siempre votarán a lo que conocen, a lo que suene en sus radios, se asome a sus televisiones. Una estrella musical en Georgia lo es en Ucrania, en Letonia, en Bielorrusia...un hit en Croacia lo será en Bosnia, en Eslovenia, en Macedonia...y contra eso, salvo que se ponga un jurado al estilo de Cannes o Venecia, (y que tampoco están exentos de polémica) pues no hay nada que hacer, aparte que la UER nunca renunciará a esa lluvia de euros que supone el televoto (yo todos los años envío 4-5 sms en apoyo de mis temas favoritos) y sólo queda ponderar el sistema de la forma más equilibrada posible...
Señalar, es de justicia, que José María Íñigo, realizó para RTVE una transmisión digna, correcta, haciendo olvidar al olvidable Uribarri, jubilado a Dios gracias, y que al menos mostró respeto al evento y a los espectadores.
Y esto es todo, amigos: oro para Azerbayán, plata para Italia, bronce para Suecia; que el trío de presentadores locales estuvieron fabulosos, y que la rubia Judith Rakers es una beldad fuera de lo común...
Y una pregunta, Capitán Araña...¿Qué le parece si nos liamos la manta a la cabeza y nos vamos el año que viene, por estas fechas, a Bakú?
Pero ayer, en el Düsseldorf Arena, los alemanes exhibieron, mostraron a toda Europa como se realiza un show musical, un espectáculo insuperable de luz, sonido, presentadores, escenario...superaron a los rusos, con la misma suficiencia que en 1972, cuando les ganaron la Eurocopa con un imperial Gunter Netzer, como alma de la mejor selección germana de la historia.
Ya les comenté en entradas anteriores, que los ensayos y semifinales me habían abierto los ojos ante el verdadero nivel de este año. Más de una docena de canciones de primera división, voces de categoría, damas del jazz y soul, que harían palidecer de envidia a Barbra Streisand y Celine Dion, como la austriaca Nadine Beiler o la eslovena Maja Keuc. Lo de ésta ultima es asombroso. Con tan sólo diecinueve años tiene un control sobre el escenario, unas tablas, acompañado de una voz maravillosa, que me resulta admirable.
Pero todo no eran baladas, los nórdicos, tan dados al pop/rock se prestan al contraataque con sus mejores armas, con melodías agradables al oído, que ponen en píe el majestuoso estadio del Fortuna, como los daneses A friend in London, con su magnífica New Tomorrow, o esos simpáticos islandeses, Sjonnie´s Friends, con aromas de ragtime, alegría y voces muy bien ensambladas que adornaban su Coming Home, y ponen un listón altísimo para los del Este...
Pero los del Este son duros como el pedernal, y muestran por un lado una impecable muestra de rock gamberro, como los moldavos Zodb Si Zdub, que toman la pauta de Manu Chao para regalarnos con Su Lucky tres minutos de variables asombrosas, y Georgia (que ofrece siempre unas canciones de categoría) no es menos este año con un rock/rap que me entusiasma, con una voz femenina de cuidado, la bellísima Eldrine, desgarrando con fuerza su impactante One More Day.
Llegados a este punto ya no había ninguna duda que nuestra Lucía, simpática y con buena voz, iba a ser arrojada al escenario como Daniel al foso de los leones, y, como ocurrió finalmente, obtuvo el puesto 23 de 25...

Y llegamos a la polémica de las votaciones. Felices por el fabuloso segundo puesto de Italia, con el grandísimo Raphael Gualazzi, que además se llevó los doce votos de España, siendo la gran apuesta de este humilde blog, el genial jazzman transalpino; desolados por el último e incompresible puesto de Suiza, que realizó una gran, gran actuación, y a quienes no les llegaban voto alguno..todo lo contrario de Azerbayan y el dúo formado por Ell y Niki con su melodía dulce, pero cortita con sifón, Running Scared, recogíendo puntos y puntos de todos sus vecinos ex-soviéticos...pero también del resto de países, ya fueran de Europa Central, e incluso de Malta, que ya me dirán ustedes que relación tienen con el Mar Caspio.
Pero claro, es indudable que la desintegración de la URSS, el fin de Yugoslavia, ha supuesto que hay un puñado de naciones, que tienen entre sí unos lazos, no ya de vecindad; es que tienen músicas, eventos, costumbres, tradiciones y cultura tan estrechas entre ellos, que siempre votarán a lo que conocen, a lo que suene en sus radios, se asome a sus televisiones. Una estrella musical en Georgia lo es en Ucrania, en Letonia, en Bielorrusia...un hit en Croacia lo será en Bosnia, en Eslovenia, en Macedonia...y contra eso, salvo que se ponga un jurado al estilo de Cannes o Venecia, (y que tampoco están exentos de polémica) pues no hay nada que hacer, aparte que la UER nunca renunciará a esa lluvia de euros que supone el televoto (yo todos los años envío 4-5 sms en apoyo de mis temas favoritos) y sólo queda ponderar el sistema de la forma más equilibrada posible...
Señalar, es de justicia, que José María Íñigo, realizó para RTVE una transmisión digna, correcta, haciendo olvidar al olvidable Uribarri, jubilado a Dios gracias, y que al menos mostró respeto al evento y a los espectadores.
Y esto es todo, amigos: oro para Azerbayán, plata para Italia, bronce para Suecia; que el trío de presentadores locales estuvieron fabulosos, y que la rubia Judith Rakers es una beldad fuera de lo común...Y una pregunta, Capitán Araña...¿Qué le parece si nos liamos la manta a la cabeza y nos vamos el año que viene, por estas fechas, a Bakú?
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Capitán Araña,
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