Mostrando entradas con la etiqueta Athletic. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Athletic. Mostrar todas las entradas

domingo, 6 de enero de 2013

Noche de Reyes

Alguna vez he escrito por aquí lo que me gusta la Navidad, todo ese delirio de luz, villancicos a ritmo de jazz, regalos, mazapán de Soto, Adviento previo, o despedida del año...en realidad mi fecha favorita de todo ese ciclo es la Epifanía, y sobre todo la noche de Reyes, la noche del cinco al seis de Enero...respeto a quienes prefieren a Papa Noel en sus múltiples advocaciones, pero yo nunca he caído en ese anzuelo...en ese sentido, la Navidad iba increscendo, quemando etapas, señoreaba, hasta la coronación, la guinda de la tarta en la noche del cinco...era un fin de fiesta memorable, homérico, con el espectáculo de la Cabalgata, y a partir de ahí... a partir de ahí la magia suprema. 

De crío no podía conciliar el sueño, pero por supuesto no hacía el menor ruido, ni apenas respiraba...lo único que deseaba es que amaneciera lo antes posible...porque lo que me esperaba la mañana del seis era la felicidad en grado sumo...y de múltiples
maneras: Camiseta del Athletic, un balón de reglamento (¡modelo oficial Inglaterra´66!), un coche a pedales...igualito al mítico Mach 5, el bólido del inefable Meteoro; tomos de El Guerrero del antifaz, Madelmans (todos fabulosos, ya fuera el Safari, Policía montada del Canadá, Ejercito de tierra, Esquimal, Buzo, Piratas...o el prodigioso Helicóptero, que fue el gran regalo de los Reyes de 1977); el Monopoly con el que se podían jugar horas y horas...el Fuerte Comansi; el Castillo Gigante; un precioso ajedrez de madera; 
la camiseta de la Selección española, que se prestaba a competir en Argentina´78 (sí, el Mundial en que Cardeñosa casi derrota a los brasileños).

En años adolescentes mucha música, casi siempre en forma de los Beatles, y en formato cinta de casete...y es que a partir de 1978-79, el radiocasete era imprescindible, al 
menos en mi existencia...fundamental para oír y grabar música (había que presionar dos botones a la vez, el play y el record), y por supuesto con la cinta virgen ya preparada, esperar que en la emisora de turno, sonara la canción que uno buscaba y anhelaba...ya fuera el Born to be alive de Patrick Hernández, el Goodnight to night de Paul McCartney & Wings o el Rock & Roll Boomerang de Miguel Ríos...


En esa época de juventud no podía faltar, en la mañana del seis de Enero estupendos, incomparables libros de la colección Realismo Fantástico de Plaza & Janés...Ovnis, misterios y dioses- astronautas que me regalaron (y me siguen regalando) ratos de gratísima lectura... 

¿Qué quieren que les diga? Han pasado ya años, décadas desde entonces, pero yo me sigo emocionando y divirtiendo la noche del cinco de Enero, porque si en el fútbol no hay nada más grandioso, más bello que la final de Copa...pues en la vida, pocas cosas más lindas que esa víspera, de nombre tan hermoso: Noche de Reyes.

sábado, 6 de octubre de 2012

La música del alirón

Hace días, durante el descanso de un apasionante Sevilla-F.C. Barcelona, esa estupenda periodista deportiva que es Mónica Marchante (nada que ver con lo que suele aparecer en otros programas que están en la mente de todos) entrevistaba al vicepresidente del equipo local, que se deshacía en loas, proclamando la belleza del himno de su equipo, la famosa composición del Arrebato, para concluir que sin duda era el mejor himno deportivo de Europa y del mundo (supongo que mundial). 
Independientemente de la magnitud de la hipérbole, tan andaluza, tan sevillana, tan barroca...pues en ese momento, como aficionado viejo del Athletic, me revolví en mi sofá, y pensé en el himno de los rojiblancos vizcaínos...y sobre todo en el compositor del mismo, en el maestro que lo pergeñó, el gran Carmelo Bernaola.

 
Bernaola pertenecía a la llamada generación del 51, la misma de Luis de Pablo y Cristóbal Halffter, que abrazaron la vanguardia, ofreciendo un espectáculo delicioso de músicas complejas, atonales, aleatorias, dodecafónicas...un ejemplo perfecto de esas músicas tan inquietantes es esta celebérrima sintonía que compuso en 1976...

 

Pues bien, Bernaola era además un fiel seguidor del Athletic de Bilbao, y por ello a nadie extrañó que en 1981, la directiva del club le encargara la composición del himno del equipo, ya que aunque existían dos piezas oficiosas, de 1913 y de 1950, no había un modelo claro, identificativo, como los conocidos del Real Madrid, Atlético o Barcelona.
Don Carmelo tomó como primer referente el estribillo del Alirón, que era nada menos que un cuplé que hizo furor en España en lo primeros años del pasado siglo, y cuya letra original era así:

En Madrid está de moda
la canción del Alirón
y no hay nadie en los Madriles
que no sepa esta canción,
pues las niñas ya no entregan
a un galán su corazón
si no sabe enamorarlas
entonando el Alirón.
Alirón, pon, pon.
Alirón, pon, pon.

Si se fijan, exactamente lo mismo que cantaba Guadalupe Muñoz Sampedro en Historias de la radio, para celebrar alborozada el éxito de Alberto Romea (alias Pichirri), en aquel inolvidable concurso...pues bien, cuando la famosa cupletista Teresita Zazá actuó en Bilbao, y entonaba esa pieza maestra de su repertorio...quedó admirada, ya que el público del Salón Vizcaya, la rectificaba, entonando al unísono las líneas finales, por las (desde ese mismo momento) ya legendarias...
¡¡Alirón, alirón, el Athletic es campeón!!  

Bernaola añade al cuplé un pasacalles del maestro  Feliciano Beobide, originario de 1928, y que enseguida nos retrotrae a fiesta, charangas, cuadrillas...tan similares a la Tudela de mis mayores, y por supuesto no podía faltar el txistu y el tamboril...el resultado fue espectacular...impetuoso, homérico, que diría Barry Fitzgerald en El hombre tranquilo.

El Athletic ya tenía himno, y no un himno cualquiera, sino la composición perfecta, que entroncaba con la afición, con el pueblo, con su historia...hundiendo sus raíces en un cuplé de 1913, que tenía los mejores arreglos imaginables...y que además sonaba de maravilla...¡no me digan que no!



jueves, 7 de junio de 2012

¡Finales de Copa!


En el verano de 1973, en casa de mis abuelos, en Tudela, y ya siendo un crío aficionado al balompié y fiel devoto del Athletic, disfruté de mi primera final de Copa, del Campeonato de España, que por aquellos tiempos se disputaba bajo la denominación de Copa del Generalísimo. Nada menos que un Athletic de Bilbao- C.D. Castellón, solventado 2-0 para los leones. Recuerdo que yo estaba convencido del triunfo rojiblanco, pero mi abuelo Teodoro insistía que no sería fácil, que el Castellón tenía jugadores muy buenos, como Del Bosque, Clares o Planelles...y así era, pero esa final supuso para los míos la Copa número veintidós, y una inmensa alegría que me llevé con apenas siete años.

Tuve que esperar hasta 1977, ya con once cumplidos, para encontrarme con el ATH en el partido más bonito que pueda existir...y esa temporada se disputaba la primera Copa, con denominación Copa de Rey, desde 1930...posiblemente haya sido la disputa que más sufrimientos y quebrantos me haya producido en toda mi vida rojiblanca...un choque contra el Real Betis, ese Betis de Esnaola, Cardeñosa, López...contra el Athletic de Iríbar, Dani, Rojo, Villar...partido dramático, que los vizcaínos tuvieron ganado en varias fases, con 2-2 final, prórroga incluida, y una interminable y angustiosa tanda de penaltys, que provocó que un Betis misacantino, como le bautizó el gran José María Múgica, alzara al cielo madrileño, al cielo de la Ribera del Manzanares su primera Copa, mientras yo sufría, esa noche y las siguientes, terribles pesadillas, con triunfantes camisetas verdiblancas, que se me aparecían, cual espectros del inframundo.

Las siguientes citas ya me pillaron siendo un alegre chico de COU, y estudiante universitario. Y es que durante dos años seguidos, 1984 y 1985, el Athletic ganó una copa y perdió otra. Victoriosa la cita del 84, año triunfal de la octava liga, en aquella batalla contra el Barcelona de Maradona, Schuster, Lobo Carrasco...fue un partido accidentado, que terminó a guantazo limpio, y decidido por un gol de Endika (1-0) a pase de ese genio llamado Estanis Argote...y derrota en el 85, 1-2, frente al Atletico de Madrid de Hugo Sánchez, Roberto Simón Marina, y el gran Luis en el banquillo. 

Tras aquellas finales, aquella edad de plata de los ochenta, el Athletic tuvo que esperar ¡veinticinco años!, un cuarto de siglo para volver a disputar la final de las finales, el partido más bonito que se pueda soñar. Y no sería por falta de excelentes equipos, como las temporadas de Luis Fernández, Jupp Heynckes o Ernesto Valverde, días de excelente fútbol, goles de Ismael Urzáiz, diabluras de Julen Guerrero, e internadas por la banda de Joseba Etxeberría.   
Pues bien, en 2009 el Athletic volvía a la final de Copa, y enfrente nada menos que un Barcelona, que ese curso realizaría la mejor temporada de cualquier club en la edad moderna, alcanzando seis títulos de seis posibles: Liga, Copa, Copa de Europa, Supercopa de España, Supercopa de Europa, y Mundialito...un 1-4 para los de la Masía, pese al gol inicial de Toquero y aguantar casi medio partido la muralla construida por Joaquín Caparrós...hasta que Messi, Eto´o y demás astros blaugranas impusieron su ley.

Por ello, cuando a principios de Febrero de este año, el Athletic de Marcelo Bielsa, que estaba jugando de maravilla, con un ramillete de jóvenes y excelentes jugadores, comandados por Fernando Llorente, Iker Muniaín y Ander Herrera, se deshacía de ese matagigantes llamado Mirandés en semifinales, no me lo pensé ni un momento: esa final la iba a disfrutar en directo, en carne mortal, ya fuera en Madrid, Barcelona, Sevilla, Pekín, o donde Florentino Pérez y Esperanza Aguirre tuvieran a bien disponer.

Nada más confirmarse que sería Madrid, que sería el Vicente Calderón, que sería en la Ribera del Manzanares, y que sería en veinticinco de Mayo, festividad del venerable San Beda, me moví con rapidez para conseguir la pertinente localidad...tampoco fue un trabajo hercúleo, todo hay que decir, y moviéndose en los sitios oportunos, tenía mi tribuna reservada, esperándome a buen recaudo en un céntrico hotel madrileño.

¡Ah, Madrid en Mayo! aquello parecía el Río de 1950, con el ambiente más colorido y vistoso que imaginarse pueda... Gran Vía, Plaza Mayor, Preciados...salpicado de grupos, familias, cuadrillas, bellas mozas haciendo sonar la trikitixa, y todos enfundados en camisetas rojiblancas...aquello era un hervidero de vida, alegría, amor, humor, y voces templadas entonando de forma festiva el Athletic gorri-zuria geuria.

Durante el recorrido al Calderón contemplaba admirado, que por cada blaugrana, había diez rojiblancos, que ocupaban su sector...y buena parte del catalán...como fue mi caso, colocado estrategicamente en una excelente zona, pero rodeado de camisetas de camp barça...lo cual no me afectó lo más mínimo ni supuso incoveniente alguno, ya que mis vecinos de asiento eran gente encantadora, guapas argentinas admiradoras de Leo Messi, y barcelonistas autóctonos...que se mostraban entusiasmados ante el juego que desplegaban los suyos...y es que el pitido inicial fue el pistoletazo de salida, el primer movimiento sinfónico de los discípulos de Guardiola...pases, desmarques, rondos, intercambio de posiciones...nuestra única opción era resistir ese vendaval como fuera posible, llegar vivos a la segunda parte y luego ya se vería...misión imposible, al minuto dos Pedro hacía el primero, y antes del minuto veinticinco, Leo Messi (para delirio de la bella ríoplatense que tenía al lado) y de nuevo Pedro ponían un 0-3 incontestable y abrumador...en esos momentos llegué a pensar en una derrota histórica, ser víctimas de una goleada de escándalo...pero los rojiblancos, los de Lezama sacan fuerzas de flaqueza, por fin logran pasar de mediocampo, y hasta Llorente provoca un penalty, que todo el Manzanares contempla...menos el colegiado...asisto absorto a un intercambio de golpes, ataques y contragolpes, que podía provocar un resultado imposible de contemplar en una final...pero el marcador ya no se mueve, el 0-3 permanece per sempre en el luminoso, y como fáctica rendición, cuando Xavi Hernández es sustituido, me levanto y aplaudo como sólo merece el mejor jugador de España, de Europa, el gran timonel de la Roja...

Cuando todo termina, y tras la ceremonia, entrega de trofeos, preseas y demás, me despido de mis compañeros de platea, y me mezclo en una riada, una muchedumbre de rojiblancos y menos blaugranas, pienso que en realidad, a despecho mío, se ha cumplido uno de mis imposibles delirios futbolísticos, que era nada menos, haber visto in situ, a la Hungria de Puskas, a los mágicos magiares de 1953...y es que esa exhibición de juego, esa sinfonía, esos treinta minutos de la primera parte...no habrán sido muy distintos de los que acaecieron en aquel partido del siglo, ese escándalo, ese 3-6 de Wembley..pero al mismo tiempo, tuve la certeza, la esperanza cercana, que más pronto que tarde, el Athletic, y si Dios quiere, ahí estaré para verlo y contarlo, volverá a la final de 
Copa, la final de las finales, al partido más bonito que imaginarse pueda...y que no siempre podrán estar enfrente, como rival imposible, esa reencarnación mediterránea de los vates del Danubio...y entonces, el capitán del Athletic alzará la Copa, la número veinticuatro, al cielo de Madrid, Sevilla o Barcelona, para regocijo y eterno  tributo a Pichichi, Gorostiza, Zarra, Mister Pentland y Carmelo Bernaola...   

sábado, 12 de mayo de 2012

Eurovisión 2012. Pronósticos y Quinielas (II)

¡¡Segunda entrega!! Por supuesto, y es que no sé si son conscientes, queridos amigos, que estamos a tiro de piedra, a punto de doblar la esquina, y darnos de bruces con la gran semana Eurovisiva del 22-24-26 de Mayo...ya saben los buenos lectores de este blog que mis habituales comentarios de semifinales no podrán ser posible este año, ya que en esos días tengo comprometida mi presencia en la final de la Copa del Rey (que tendrá la crónica personal e intransferible de quien escribe), teñida de emociones rojiblancas...ecos de Zarra y Gaínza, glorias de Garay, Carmelo e Iríbar...eterno tributo a Dani, Sarabia y Argote...y por supuesto fe en los leones de 2012; Ander Herrera, Iker Muniaín, Javi Martínez
nuestro buque insignia, el mascarón de proa, la nao capitana...Fernando LLorente .



Pero eso será el 25 de Mayo...el sábado 26 será la epopeya musical, sita en Bakú...y sin más preámbulos les ofrezco la segunda terna de mis favoritos, una elección difícil, apasionante y laboriosa...porque hay nivel, porque hay un tercer ramillete, porque hay lo menos 10-12 canciones, melodías, interpretes y estilos que merecían figurar en esta entrada...¡¡Ahí van las elegidas!! (¿para la gloria?), que diría Philip Kaufman.

Portugal. Filipa Sousa. Vida minha.
Portugal es el único país histórico eurovisivo que no ha logrado las mieles del triunfo...es más, su mayor logro es la sexta plaza de 1996, de la mano de Lucía Moniz...ni tan siquiera Dulce Pontes pudo obtener pódium cuando asombró con su Paixao Lusitana...y eso que nuestros vecinos llevan varias ediciones con muy buenas propuestas...como la de este 2012, con esa fabulosa cantante llamada Filipa Sousa, que quiere hacer historia con Minha vida, que recoge la mejor tradición portuguesa, esos toques de moderno fado, aíres atlánticos y saudade...ojalá este 2012 sea por fin el año de Portugal. Sería de justicia por su honestidad, esa limpia honorabilidad con la que siempre acuden a la cita.
   



Finlandia. Pernilla Karlsson. Nar jag blundar.
Ojo al dato, que diría García. La primera vez que escuché la dulce balada de esta beldad escandinava, me trasladé al triunfo de Irlanda en 1970, a la victoria de Alemania en 1982, a la plata de Islandia del 2009...tiene ese aire de melodía que encadena y cautiva, con calidez, buen gusto y estupendos arreglos. Sería curiosísimo que con un estilo a las antípodas de los legendarios Lordi, cinco años después, la gloria retornara a las tierras de Paavo Nurmi...
   
  


España. Pastora Soler. Quédate conmigo.  
Por vez primera en más de diez años, desde los días de David Civera, RTVE ha decidido acudir al ESC a competir, a intentar ganar, con una buena canción, y una artista de categoría...a partir de ahí, cualquier cosa será posible, pero por lo menos este año pareceremos portugueses, y no sentiremos vergüenza ajena...y es que algún día merecerá una entrada como Dios manda, toda la patulea que hemos desembarcado cada mes de Mayo...este 2012, por aquello de las profecías...pues lo mismo ganamos, y no sería injusto, la verdad (algo que no ocurre desde 1969, con la fabulosa Salomé). 







Pues nada, carísimos eurofans, fieles comentaristas, público en general, amigos, deudos y parientes...ya saben lo que hay que hacer, junto a los comentarios, tres votos para la que más le guste, dos a la siguiente y uno a la tercera...ésto promete y mucho, porque sólo el hecho de que el 26 de Mayo irrumpa en el escenario ese portento llamado Nina Zilli...ya lo dice todo...¡Felices previas!

viernes, 30 de diciembre de 2011

Deseos (deportivos) para 2012

Doy por descontado que este 2012 que ya vislumbramos en lontananza, no será tan apocalíptico como anunciaban los mayas (si bien la obsesión matemática de esa cultura no deja de inquietarme), y al final se quedará en integrado (Umberto Ecco dixit). 

Dicho lo cual, debo añadir que respeto a la gente que no siente el menor interés por el deporte. Lo puedo llegar a entender, pero en mi caso el deporte en general, y el fútbol en particular (como espectador, por supuesto), es una de las cosas más bellas, apasionadas, y entretenidas que uno puede encontrar en este valle (a veces) de lágrimas, y algunos de los deseos que enuncio, seguro que nos endulzarían este año de forma más que apetecible. 

Los seguidores de este blog, bien saben que desde el Otoño de 1972 soy un entusiasta aficionado del Athletic Club de Bilbao, y creo positivamente que este año entrante puede ser muy propicio a levantar algún trofeo, que bien podría ser la Copa del Rey. El Athletic era conocido antaño como el Rey de Copas, ya que dispone nada menos que 23 Campeonatos de España (nombre oficial del torneo), pero la última vez que se hizo con esa preciosa presea fue en 1984...era el mes de mayo, yo estudiaba COU, y nuestro extremo zurdo era Estanis Argote...tal como ha quedado el cuadro de la competición, con una zona con Real, Barcelona, Sevilla y Valencia...y otra con el Espanyol, Real Sociedad y Mallorca...pues la ocasión la pintan calva; a un sólo partido, cualquier equipo, por muy grande que sea es susceptible de ser derrotado...

(verbigracia el Real Madrid, que logró vencer en la pasada edición al Barcelona, con Pepe de cerebro en medio campo), y además el Athletic está jugando muy bien al fútbol...así, que queridos míos, niñas y niños, nos apuntamos como primer deseo deportivo 2012: El Athletic Club, ganador del Campeonato de España (Copa de S.M. el Rey).


El siguiente deseo es de justicia. Quiero decir, que aunque no sea un gran seguidor del Granada C.F., he contemplado con simpatía sus andanzas por territorios hostiles y oscuros (eso parecía territorio yun), y aunque sólo sea por mi vieja amistad con Pepe Cahiers, el bravo equipo de las franjas horizontales, merece varios años en la máxima categoría del fútbol nacional, y además, en los primeros días de Enero rendirá visita nada menos que al Estadio de Chamartín...por cierto, resaltar las lamentables declaraciones de mi cuñado, en las que afirma su nula predisposición a consentir ni un mísero empate de su equipo blanco ante los albirojos...aquí quedan expuestas, para el público escarnio.

2012 es año de Eurocopa. ¿Se imaginan un nuevo triunfo de la Roja? En décadas de torneo, ninguna escuadra ha conseguido revalidar lo logrado cuatro años antes. Estando ante nuestro mejor equipo de la historia, el sueño no es imposible...sueño de una noche de verano semejaría...¡qué hermoso fue el verano de Viena!, en el que España jugó como la Holanda de los setenta, como la Hungria de los cincuenta, como la Austria de los treinta...el fútbol más moderno, bello y eficaz que se haya visto nunca.Nunca será don Luis Aragonés lo suficientemente loado, por haberles entregado la batuta y el alma del juego a Xavi, a Iniesta y a Silva.


Y por último en 2012 habrá Olimpiada...yo todavía recuerdo Los Ángeles 84, y aquellos madrugones para disfrutar con Epi, Corbalán, Romay, Fernando Martín, Margall...y aquella plata que supo a oro, frente a unos extraterrestres que comandaba un tal Michael Jordan...¿oro posible, ante los atletas de USA? pues lo mismo sí...y sería el colofón a una generación excelsa.

Vuelvo al exordio. No me digan que un 2012, tamizado por esta salsa sería algo digno de vivir. Por lo demás, desearles salud a todos, y el resto ya lo cantaba Carlos Cano... ¡pan y alegría que no nos falte!
¡Feliz 2012 a todos!

martes, 21 de diciembre de 2010

Cuento de Navidad

De pequeño no me gustaba el fútbol. En realidad no es que no me gustara, es que sentía hacia ese deporte la indiferencia más absoluta. Prefería jugar con mis indios, vaqueros, los fuertes, leer los tebeos de Bruguera o ver los dibujos animados de Don Gato, Meteoro o Simbad el Marino.
Pero al acabar las vacaciones de verano de 1972 y pasar del parvulario a primero de la Educación General Básica, nos tocó un suerte un profesor, que aparte de ser un estupendo maestro, era un verdadero fanático del balompié; formaba equipos, organizaba partidos e incluso increpaba a quienes no participaban de semejante fiesta.
El resultado es que para la festividad del Pilar yo ya me había convertido en un auténtico devoto de mi nuevo credo futbolístico. Veía los partidos por la televisión, acudía con mis padres al Estadio Municipal Escribano Castilla para seguir las andanzas del Club Deportivo Motril, y disputaba imaginarios y épicos encuentros contra mí mismo, en un fabuloso patio coronado por una señorial madreselva.

Empecé a coleccionar un maravilloso álbum de cromos de Ediciones Fher, de la primera división española de la temporada en curso, 1972-73. Aquello era el paraíso, ya que podía disfrutar de los 18 equipos, de sus plantillas básicas, de sus equipaciones en pleno color...y es que en aquellos años la televisión era en blanco y negro, y el fútbol, el prado verde, las vistosas equipaciones eran ensombrecidas en diferentes tonos de grises, pardos, blancos y negros... el álbum de Fher era todo un mosaico de color, de camisetas vivas, de césped verde, de escudos fascinantes...
El fútbol ya era lo que más me gustaba, pero curiosamente, no era de ningún equipo en particular; en realidad me gustaban todos, disfrutaba de las excelencias de todas sus estrellas y me fijaba en sus vestimentas y escudos.
Enseguida memoricé la delantera del Real Madrid, Amancio, Pirri, Santillana, Velázquez y Aguilar, pero en realidad me atraían más sus vecinos rojiblancos, me encantaba esa camiseta y el juego de Luis Aragonés, Irureta, Gárate y Alberto. Mi abuelo Teodoro, me decía que nadie tiraba los penaltys como Luis "Luis lanza a un lado, y engaña siempre al portero, que se tira al lado contrario", me contaba entusiasmado, con un farias en la mano y una copa de fundador en la otra.
Otro equipo por el que sentía igual fascinación era la Unión Deportiva Las Palmas, con su equipación amarilla, su pantalón azul, al igual que la selección brasileña, y jugando casi como los cariocas, con un estilo lento, preciosista y bello, aquella equipación era tan vistosa como la del Celta de Vigo, camiseta celeste, pantalón blanco, y un escudo
hermosísimo, nada menos que la Cruz de
Santiago.Menos en cambio me atraía el Barcelona, demasiado oscura esa mezcla azulgrana, aunque me quedaba con la boca abierta con la elegancia del talentoso extremo Charlie Rexach y como lanzaba faltas, como centraba, como chutaba a puerta...
La puerta, la portería...más que los delanteros me fijé enseguida en los porteros.Ése era mi puesto favorito, ahí me gustaba colocarme, bajo los tres palos,( aunque mis cualidades no fueran para ése, y quizás para ningún otro).
No sé en que momento, pero en esos partidos de televisión me fijé en una figura alta, sobria, siempre y completamente de negro, a la usanza del soviético Lev Yashin, sólo roto por sus medias rojiblancas, y el dorsal número uno en fondo blanco. Aquella figura era José Ángel Iríbar, el guardameta del Athletic de Bilbao y la Selección Española, alguien que blocaba balones casi sin esfuerzo, sin estridencias; se colocaba como ningún otro portero en España, cubría toda el área, en el uno contra uno era inexpugnable, mandaba en el equipo, todos los rivales, todos los delanteros lo admiraban y lo respetaban...
Era conocido como El Chopo, y la grada de San Mamés lo veneraba, y a lo menor ocasión coreaba con alegría lo de "Iríbar es cojunudo, como Iríbar no hay ninguno".
Me fijé en su equipo, en el Athletic, en su equipación, igual que la del Atlético de Madrid, pero más bonita, porque combinaba la zamarra rojiblanca con un pantalón negro, más elegante que el azul, y me sentí atrapado por ese Estadio con nombre de santo, por la clase de Rojo I, la serenidad de Iñaki Sáez, la fortaleza de Guisasola...

Aquellas navidades, las navidades de 1972 yo ya sabía lo que quería para Reyes. En casa me advirtieron que si me portaba bien podía venir de Tudela, de mis abuelos, un balón de reglamento, y de parte paterna nada menos que la equipación del equipo que me gustara.

-¿Qué traje quieres, me preguntó mi padre, el del Real Madrid, el Atlético de Madrid, la Selección española?
-Bueno, no sé, ¡A mí me gusta Iríbar! respondí muy seguro.
-¡Pero Iríbar no es jugador de campo!, bueno ya veremos lo que los Reyes pueden hacer,
concluyó mi padre.

En esa noche de Reyes, como en todas, apenas pude dormir. No me atrevía ni a moverme siquiera, ni a respirar demasiado fuerte, temblando de oír o ver algo. Tras aquella madrugada que se me hizo casi eterna, seguimos la iniciática pista de caramelos,que Sus Majestades siempre dejaban en mi casa, que se detenía ante la puerta cerrada de la Salita.
Al abrirla descubrí, boquiabierto y entusiasmado un estupendo balón de cuero, de reglamento, que efectivamente había venido vía Tudela, un esferíco que (yo no lo sabía) era la réplica del balón de los Mundiales de Inglaterra 66.
Al fondo, puesto sobre un sillón, estaba el mayor regalo que haya recibido en toda mi vida: Una equipación completa, con medias vistosísimas, un calzón negro y una preciosa zamarra rojiblanca, con escudo incluido. En la espalda de esa camiseta y primorosamente cosido por unas manos maternas en skay negro, sobresalía el número uno de El Chopo, el número uno de José Ángel Iríbar...

sábado, 28 de julio de 2007

El ciclón de Muskaria

La temporada 2006-07, amén de rica en zozobras y agonías, será recordada por los buenos aficionados del Athletic Club como en la que Ismael Urzáiz decidiera poner fin a su etapa de rojiblanco y cerrar su carrera profesional en el Ajax de Amsterdam.


Forjado en las divisiones inferiores del Real Madrid, y tras un curioso peregrinaje por diversos equipos, donde vivió episodios increíbles como su paso por el Salamanca, donde apenas contó para su técnico, el inefable Juanma Lillo, quién no le dio prácticamente minutos, para terminar resultando decisivo en la promoción,con un hat trick que todavía recuerdan en Albacete.De esa promoción, directo al Español de José Antonio Camacho, donde el navarro realizó el salto de calidad como futbolista, de tal manera que el verano de 1996 recaló en San Mamés.


Enseguida el publico de la Catedral quedó maravillado con el tudelano, que encajó a las mil maravillas en el fútbol clásico del Athletic, gracias a su portentoso remate de cabeza, ya fuera desde más allá del punto de penalty, marcando los tiempos de forma admirable, o bien en aquéllos en los que debido a su cercanía, entraban al unísono delantero y esférico...Porque ese gigantón era agua bendita para los leones; lo mismo resolvía un partido con su juego aéreo (a la usanza del Real de Carlos Santillana), que abría huecos vitales para sus compañeros de ataque, retenía el balón, fijaba a sus centrales...incluso se permitía alguna filigrana de vez en cuando.

No es que sus registros de goles fueran espectaculares,(sin ser nada desdeñables, ya que su regularidad le hacer superar los 100 tantos), pero su rendimiento en todas las facetas eran determinantes, lo mismo para jugar la Champions, rozar la final de Copa en dos ocasiones, o en los últimos y angustiosos años lograr sufridamente la permanencia en primera.
Con la selección sólo fue internacional en 25 ocasiones, y digo sólo, porque no deja de sorprender que Urzáiz no haya sido el 9 de España durante una década, algo cuando menos curioso en un combinado de nivel medio, como ha sido nuestra querida roja en estos tiempos...

Pero independientemente de otras disquisiciones, la presencia de Urzáiz, produjo un extraño sentimiento en la grada de San Mamés,un halo que se percibió de forma sutil primero e incontestable después; y es que esa suerte en el juego aéreo, esa gallardía en el ataque, ese choque con el defensa...aquéllo era un déjà vu, un arraigo grabado a fuego en el código genético, una presencia larvada en el subconsciente colectivo del Bocho, que remitía a la pálida presencia, a la sombra de un avatar vivido hace más de sesenta años y que parecía perdido para siempre.La certeza de estar percibiendo atisbos, ecos lejanos, imágenes difusas de quién fue el más grande ariete que haya tenido nunca el Athletic y el fútbol español:Telmo Zarra.

http://es.youtube.com/watch?v=q105UvTfMj0
http://es.youtube.com/watch?v=k0zj845sLzs
http://es.youtube.com/watch?v=EVV0BRL010I
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...