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martes, 31 de diciembre de 2013

¡Me voy a bailar con Maki Nomiya!


Queridos amigos, desde ésta su casa, desde este blog, desde esta bitácora personal, desearles una feliz Nochevieja y un venturoso 2014.
Permítanme que salude de forma especial a los bloggeros que desde hace años me honran con sus visitas y comentarios (incluso cuando este espacio se actualiza de pascuas a ramos)...Pepe Cahiers, Clementine, Miquel Zueras, Maslama, Éowyn, Marcos Callau ...
¡Un fuerte abrazo a todos ellos!


Nada mejor para estas fechas, para estas efemérides festivas que bailar, alegrarse danzando, que diría el gran Battiato. Hace tiempo que en mi Facebook funciona de forma estable una sección que se ha convertido en todo un suceso, Me voy a bailar con Maki Nomiya, donde los jueves o viernes, presintiendo el week-end, se abre la pista de baile y entran en acción los Pizzicato Five, entra en acción Maki Nomiya, esa nipona con más estilo (y mucho más encanto) que Coco Chanel, y todo se vuelve alegría y ritmos sincopados. 


Con los Pizzicato, que dominaron los 90 con su deliciosa música pop-dance, me ocurre lo mismo que a Woody Allen con Cantando bajo la lluvia. Si no tengo mi mejor día, (I´m down que dirían los Beatles), me pongo de inmediato cualquier canción, cualquier mix que entone Miss Nomiya, y el resultado terapéutico es inmediato...

Así que queridos todos, lectores, comentaristas, público en general...¡Féliz 2014, que yo me voy a bailar con Maki Nomiya!



domingo, 24 de noviembre de 2013

Un cóctel de otoño.


Hace unos viernes me instalé en un cómodo y moderno autobús Alsa Premium, dispuesto a arribar a la capital del Reino. Tenía una cita muy especial, deseada y altamente estimulante. Nada menos que los Pink Martini.



Pink Martini (esa pequeña orquesta como les gusta definirse) originarios de Oregon, llevan desde 1994 regalando el panorama musical con una mixtura de jazz ligero, swing, boleros, bossas, chanson française, Broadway...Pink Martini pergeñado, creado por obra y gracia de Thomas Laudarle y China Forbes.


Laudarle, pianista compositor y arreglista, China Forbes cantante prodigiosa y compositora, se rodearon desde ese 1994 de un grupo casi estable de metales, percusión, cuerda...el resultado fue una deliciosa irrupción con el álbum debut Sympathique, la canción que daba nombre al disco. Sympathique es una canción en francés, levemente inspirada en un poema de Baudelaire, compuesta con tal gracia y encanto por Laudarle y Forbes, que hay quien sigue pensando que es una pieza original, nada menos que de Edith Piaf.

Ahí está el enorme poder de atracción de los Martini. Son capaces de realizar covers, versiones fabulosas de grandes estándars (Amado mío, Anna, Brasil, Mas que nada), a la vez de creaciones originales, la citada y mítica Sympathique, Hey Eugene, Una notte a Napoli, Hang on little Tomato...todo ello con una producción impecable, (tienen su propio sello Heinz Records), arreglos limpios, elegantes y una alegría que envuelve todos sus discos. 
                                  
En 2011 China Forbes tiene que abandonar temporalmente la actividad musical por problemas de salud...así que Thomas Laudarle y la propia Forbes  deben convocar un reemplazo de garantías... y así fue como Storm Large, una rubia que marea, voz potente y una chispa fuera de lo común, fue la elegida. Storm, iniciada en el mundo del rock y una de las grandes animadoras del concurso Supernova, una Operación Triunfo americana, se adaptó como un guante a la pequeña orquesta. De tal modo, que una vez recuperada China, la escultural rubia continúa en el grupo. Forbes sigue componiendo, produciendo y llevando la voz solista en toda la gira americana, con Storm como artista invitada y para las actuaciones europeas, Large se las tiene que apañar sola (y de forma notable, of course).



El 20 de Octubre era el día de autos, el día de Pink Martini en Madrid. Y el que les escribe ya tenía su cuartel general, como tiene costumbre, en un confortable hotel del centro, entre Preciados y Gran Vía...sitio perfecto para perderse en La casa del libro, el Fnac, visitar sombrererías en la Plaza Mayor, o tomar una suculenta fabada recorriendo unos pocos metros hasta Casa Parrondo. El lugar del evento era La Riviera, una sala de fiestas muy conocida, pero a la que nunca había acudido y que es sitio común de actuaciones en vivo. Mi prevención era que al contrario de Barcelona, donde los Pink actuaban dos días después en el Palau de la Música, La Riviera, decían, no destacaba por su acústica...tampoco había patio de butacas, así que tendría que disfrutar del show de pie, como en mis años mozos. Recordaba que el último concierto de esa guisa sería en 1995, cuando acudí a la llamada de Los Rodríguez en el campo de fútbol Escribano Castilla de Motril, acompañado nada menos que de Pepe Cahiers...

Pero al llegar a la Riviera, y observar que había una muy buen afluencia  pero sin agobios...pues me coloqué a escasos metros del escenario, dispuesto a verlo todo muy cerquita...de ese modo cuando a las nueve en punto aparecieron todos los chicos de la orquesta con Thomas al frente (en total once músicos), y la escultural Storm entonando aquello de...  




Amado mio
love me forever
and let forever begin tonight

Amado mio
when we're together
i'm in a dream world
of sweet delight


...pues ya me percaté que estar de pie a cinco metros del escenario era todo un acierto, y una maravilla que ni sospechaba. 
Storm y la banda desgranaron durante hora y media todos los antiguos éxitos, desde el Eugene, Anna, Sympathique, y por supuesto las nuevas canciones de su recién estrenado álbum, Get Happy, donde visitan de nuevo estándars, se detienen en la música turca e incluso ofrecen delicias japonesas. Coronado con un fin de fiesta espectacular, el Brasil de Ary Barroso (sí, Ary Barroso, el mismo periodista desconsolado que narraba estupefacto el desastre de Maracaná). 
Imposible decirles si había buena acústica o no. A mí me sonó todo de maravilla mientras cantaba, bailaba, hacía alguna foto, filmaba un poco...veía a esos escaso metros disfrutar, actuar con entusiasmo y profesionalidad a esos músicos portentosos.


Al terminar el show, y llevado de mi carácter inquieto, me dirigí rumbo a los camerinos, para ver que ambiente había por ahí...quedé maravillado... la misma profesionalidad, la misma alegría que los Pink Martini derrocharon en el escenario, la tenían para atender a decenas de seguidores que les pedían autógrafos, hacerse fotos...me detuve con Storm, atenta, solícita  simpatíquisima...fotos, saludos... ¡y agradecimiento siempre, mi querida Storm!

Y ya camino del confortable hotel, mientras el taxi embocaba la Gran Vía madrileña, animada, aún en domingo y más de medianoche, pensaba como el nombre de ese último disco de los Pink Martini, no dejaba de hacerles verdadero honor: Get happy.






domingo, 19 de mayo de 2013

Eurovisión 2013.La crónica.

En la época que Juan Antonio Samaranch presidía el Comité Olímpico Internacional, en la ceremonia de clausura de cada Olimpiada, repetía en su discurso como si de un mantra se tratara: Estos Juegos Olímpicos, han sido los mejores de la historia.

Me da la impresión, que tras el mediocre certamen de 2002 en Tallin, el ESC inició una espiral prodigiosa, unos años luminosos donde cada país anfitrión se luce, ofrece un espectáculo soberbio, con precisión de reloj suizo...y donde las canciones rivalizan en calidad, interpretación y puesta en escena. 

Malmoe no fue una excepción. Y es que el show tuvo de todo, desde una presentadora en estado de gracia, la divertidísima Petra Meda, un escenario perfecto y un ritmo más trepidante que un filme de Quentin Tarantino. Brillante la idea de mostrar un desfile de las 26 representaciones, brillantes los juegos de luces y sombras, y hasta brillante esa mariposa que simbolizaba el certamen de este 2013. Espectacular.

Las semifinales previas tuvieron como primer efecto la debacle de los países balcánicos, otrora poderosos, y el retorno a la élite de Holanda y Bélgica. Bulgaria erró en su apuesta, y es que Elitza, una voz prodigiosa, defendió una canción muy pobre. Una pena para una artista de esa categoría, que en 2007 fue una de las grandes atracciones en Helsinki.

¿Año de las baladas? Puede ser. Ucrania, Rusia, Holanda, Azerbayan, Islandia, Moldavia, Italia...todas ellas distintas, pero todas ellas de una clase de nueve o más sobre diez. A partir de ahí, el gusto de cada uno. Mistéricos e inquietantes los birds de Anouk, clásico y elegante el crooner italiano,vencedor en San Remo;  bellísima y con voz de cristal la ucraniana Zlata Ognevich; talentosa la moldava Aliona Moon...y siempre compitiendo, siempre, siempre los azaríes, en este caso con Farid Mammadov y la colaboración de un trasunto de Houdini.

Mención aparte Grecia, y su estupenda propuesta, unos animosos Koza Mostra, que con su ska heleno, pusieron alegría y buen hacer en el escenario. Posiblemente la mejor representación que han tenido desde la mítica Paparizou, que no es poco.

El triunfo de Dinamarca, incontestable. Y es que desde que Emmelie de Forest arrasara en el Melody Gran Prix, su Only Teadrops corrió como la pólvora, en YouTube se multiplicaban sus visitas, y las casas de apuestas y eurofans certificaron ese movimiento desde el minuto uno. La canción es perfecta. Aíres de Mike Oldfield, timbales, flautas celtas, un estribillo poderosísimo, y un encanto de Lady Forest que atrapa a cualquier espectador. Por si fuera poco, la escenografía es vistosísima...¡victoire, victoire! fue el previsible resultado, celebrado con entusiasmo, como si el Malmoe Arena fuera el Estadio de Colombes, en aquella película futbolera y épica de John Huston. 

¿Y España? Nada que oponer al entusiasmo del ESDM, ni a un tema interesante...que podía optar a quizás algo más...pero poco más. El pasado año fue todo un suceso Pastora Soler, que con un tema más sólido podría hasta haber ganado...de todos modos mientras RTVE no ponga más interés en el evento no hay nada que hacer...los ejemplos de Italia, Azerbayan, Holanda este año, Ucrania...son de una claridad meridiana. Buenas canciones, buenos intérpretes...ahí es nada.

Eso sí, observando la tendencia de la antaño favorita Gran Bretaña, quizás el año que viene nos sorprendan con el retorno de Clift Richard, con o sin los Shadows, vaya usted a saber.


 

Y esto es todo, carísimos amigos...recuerden las preseas: Oro para Dinamarca, plata Azerbayan, bronce para la mejor voz y la más bella...señorita Ognevich...¿will you marry me?







sábado, 23 de marzo de 2013

Eurovisión 2013. Pronósticos y Quinielas (I)

Primer fin de semana de primavera, inminente Domingo de Ramos (quién no estrena no tiene manos), y por supuesto, ya se vislumbra en lontananza la gran cita musical del año. Malmoe se engalana, feliz, recordando aquel 1979 en el que su equipo local fue nada menos que subcampeón de Europa  (de fútbol, of course)...en unas semanas, poco menos de dos meses, ese fastuoso recinto que responde al nombre de Malmoe Arena acogerá la LVIII edición del Festival de Eurovisión, (de cariño ESC).

La verdad es que estas crónicas, estos divertimentos prefestivaleros han sido, son uno de los platos fuertes de este blog, y ya se que amigos bloggeros como Clementine o el propio Pepe Cahiers contaban los días, las horas de ver danzar por el ciberespacio los post de este año. Todo llega, queridos parroquianos, la paciencia es una virtud...

En tierras vikingas se echarán de menos algunas presencias, y es que ni Portugal, ni Bosnia, ni Turquía estarán en el evento...los dos primeros por motivos económicos, aducen, y es una pena...los lusos son el único histórico que no ha saboreado las mieles del triunfo, el dulce néctar de la victoria, pese a acudir siempre con buenas canciones...o grandes interpretes (Dulce Pontes, Filipa Sousa), mientras que los bosnios siempre han competido de maravilla, como buenos balcánicos...todavía recuerdo la sensacional, la prodigiosa actuación de Dino Merlin en 2011...muchos quilates desde Sarajevo...lo de Turquía es punto y aparte, los otomanos son una auténtica potencia eurovisiva, que lo mismo sorprenden con bellas huríes o rockeros indies...toda apunta ese forfait a lucha de poder, de batalla por las cimas del Big Five, que de momento se ha saldado con derrota. Veremos, veremos...

O mucho me equivoco o este 2013 pinta como la edición de las baladas...y es que hay más de media docena de tronío, de fuste, con opciones de triunfo...el nivel es de nuevo soberbio, y las semifinales serán muy caras...a partir de ahí todo será posible. Pero no les hago esperar más. En esta primera entrega, las tres primeras apuestas. A ver que les parece.


Dinamarca. Emmelie de Forest.
Only teadrops. 
 
En Dinamarca saben muy bien que su último triunfo fue precisamente en Suecia, en el 2000, de la mano de los Olsen Brothers...y se lo han tomado tan en serio (en realidad todos los años lo hacen) que su apuesta es...sencillamente fascinante. Emmelie de Forest, emparentada, nada menos, que con la Familia Real danesa y la Reina Victoria de Inglaterra (sí, la Emperatriz de La India, ésa misma) triunfó, arrasó en el Dansk Melodi Grand Prix con su Only teadrops...con aíres de Kate Bush, encanto en el escenario, unos poderosos arreglos, flautas, ecos celtas y timbales...en Dinamarca están rendidos a la bellísima Emmelie, y no me extraña, la verdad. Yo mismo me estoy planteando tomar el primer vuelo, destino Copenhage y rendir vasallaje a Lady Forest... 





Italia. Marco Mengoni. L´Essenziale.

La vuelta de Italia al ESC en 2011, ha sido lo que preveíamos...todo un suceso. En ese año Raphael Gualazzi se alzó con la medalla de plata, con su Follia d´amore, y el pasado año nos regalaron a Nina Zilli...pero cometieron el error de no acudir con Per sempre, una balada espectacular, que llevaba escrito el triunfo desde que fue interpretada en San Remo por la escultural transalpina. 
Este año han aprendido, y es que San Remo 2013 ha visto coronarse a Marco Mengoni con Essenziale que en la grandísima escuela italiana de baladas, aspira a todo...muchos no dudan que el próximo certamen será en Roma, y me parece que no andan desencaminados.






Holanda. Anouk. Birds.

No saben lo que me alegra que los Países Bajos presenten una candidatura con opciones de triunfo. Y es que desde 1975 (en Suecia también, fíjense) año de aquel memorable duelo a primera sangre, aquella batalla de dimensiones homéricas...The Shadows vs Teach-In...pues apenas nada relevante en décadas. Y en esto aparece Anouk, toda una estrella en su país, con una voz que enamora, unas tablas que abruman...y una extraña balada, inquietante, que emociona...ojito, ojito, que esos birds pueden ser el gran acontecimiento que sobrevuele Malmoe a finales de Mayo...





Pues nada, queridos amigos. Ya deben conocer la mecánica por años anteriores, pero yo se la recuerdo...junto a sus comentarios y opiniones deben votar. Tres puntos para su primera opción, dos para la segunda y tres para la tercera...y tengan en cuenta... ¡habrá una segunda entrega con tres apuestas más!    

    

domingo, 6 de enero de 2013

Noche de Reyes

Alguna vez he escrito por aquí lo que me gusta la Navidad, todo ese delirio de luz, villancicos a ritmo de jazz, regalos, mazapán de Soto, Adviento previo, o despedida del año...en realidad mi fecha favorita de todo ese ciclo es la Epifanía, y sobre todo la noche de Reyes, la noche del cinco al seis de Enero...respeto a quienes prefieren a Papa Noel en sus múltiples advocaciones, pero yo nunca he caído en ese anzuelo...en ese sentido, la Navidad iba increscendo, quemando etapas, señoreaba, hasta la coronación, la guinda de la tarta en la noche del cinco...era un fin de fiesta memorable, homérico, con el espectáculo de la Cabalgata, y a partir de ahí... a partir de ahí la magia suprema. 

De crío no podía conciliar el sueño, pero por supuesto no hacía el menor ruido, ni apenas respiraba...lo único que deseaba es que amaneciera lo antes posible...porque lo que me esperaba la mañana del seis era la felicidad en grado sumo...y de múltiples
maneras: Camiseta del Athletic, un balón de reglamento (¡modelo oficial Inglaterra´66!), un coche a pedales...igualito al mítico Mach 5, el bólido del inefable Meteoro; tomos de El Guerrero del antifaz, Madelmans (todos fabulosos, ya fuera el Safari, Policía montada del Canadá, Ejercito de tierra, Esquimal, Buzo, Piratas...o el prodigioso Helicóptero, que fue el gran regalo de los Reyes de 1977); el Monopoly con el que se podían jugar horas y horas...el Fuerte Comansi; el Castillo Gigante; un precioso ajedrez de madera; 
la camiseta de la Selección española, que se prestaba a competir en Argentina´78 (sí, el Mundial en que Cardeñosa casi derrota a los brasileños).

En años adolescentes mucha música, casi siempre en forma de los Beatles, y en formato cinta de casete...y es que a partir de 1978-79, el radiocasete era imprescindible, al 
menos en mi existencia...fundamental para oír y grabar música (había que presionar dos botones a la vez, el play y el record), y por supuesto con la cinta virgen ya preparada, esperar que en la emisora de turno, sonara la canción que uno buscaba y anhelaba...ya fuera el Born to be alive de Patrick Hernández, el Goodnight to night de Paul McCartney & Wings o el Rock & Roll Boomerang de Miguel Ríos...


En esa época de juventud no podía faltar, en la mañana del seis de Enero estupendos, incomparables libros de la colección Realismo Fantástico de Plaza & Janés...Ovnis, misterios y dioses- astronautas que me regalaron (y me siguen regalando) ratos de gratísima lectura... 

¿Qué quieren que les diga? Han pasado ya años, décadas desde entonces, pero yo me sigo emocionando y divirtiendo la noche del cinco de Enero, porque si en el fútbol no hay nada más grandioso, más bello que la final de Copa...pues en la vida, pocas cosas más lindas que esa víspera, de nombre tan hermoso: Noche de Reyes.

lunes, 24 de diciembre de 2012

¡Feliz Navidad!

Damas y caballeros, sin saber muy bien como ha sido, ya estamos a día veinticuatro, a escasas horas de Nochebuena...y como no podía ser de otra manera mis mejores deseos para todos, y muy especialmente a aquellos que me honran con sus visitas y comentarios.

Nada mejor para estas fechas que un villancico, por supuesto salteado, sazonado, condimentado al ritmo del mejor jazz...ese maridaje sencillamente delicioso, que es una excelente compañía, ya sea en los aperitivos o alternándolo con un buen tónico reconstituyente...

                           ¡¡FELIZ NAVIDAD!!




sábado, 20 de octubre de 2012

Días de catedrales

Fue en el verano de 2007, cuando mi hermana pequeña (conocida en estos mundos bloggeros como Capitán Araña, y que por aquél entonces vivía en Bratislava, perfeccionando su técnica musical), al venir de vacaciones, trajo en su equipaje un dvd, que causó todo una conmoción musical en la órbita familiar...la grabación era nada menos que el musical Notre-Dame de Paris, y que desde su estreno a fines de 1998, se convirtió en el gran suceso musical de esos años en el país galo...

Pues bien, lo curioso de todo aquello es que la persona que mostró mayor entusiasmo ante aquellas canciones...pues fue nada menos que mi sobrino que apenas tenía año y medio...la primera que se apercibió de aquello fue mi propia hermana, que me comentó, muy convencida, y con total aplomo...¡al niño le encanta Notre-Dame!
La verdad es que no hice el menor caso, y pensé que era una boutade, una exageración, una extravagancia propia de músicos, que son gentes peculiares... pero cierta día tuve que rendirme a la evidencia...mi sobrino estaba en su parque, mirando ensimismado, oyendo complacido las canciones de la representación...

A partir de ese día, cuando iba a verlo, lo sentaba conmigo y veíamos casi el primer acto entero...mi sobrino que es un rubiasco travieso, cariñoso y simpatiquísimo, se lo pasaba pipa con todas las canciones... incluso cuando entraba en escena nada menos que Patrick Fiori (que interpretaba al capitán Febo) gritaba alborozado, diciendo que era su papá...aquello era sin duda efecto de su amor filial, ya que mi cuñado, que posee otras grandes cualidades, ni canta, ni por supuesto le adorna ese porte apuesto...

Ya más tranquilamente, me hice como correspondía, con una copia exclusiva, para poder visionar el espectáculo de forma más apropiada (aunque menos divertida, debo admitirlo) y con el sonido que merecía...y aquello fue fabuloso...muy difícil encontrar un show semejante, sin ninguna canción de relleno, con una coreografía, una dirección artística soberbia, y unos interpretes prodigiosos.

Y es que Notre-Dame de Paris, adaptación musical de la obra de Victor Hugo, tiene una deliciosa musica de Richard Cocciante, a la que Luc Plamondon dotó de unas letras inspiradísimas...además el casting fue perfecto, impecable, nada menos que Bruno Pelletier interpretando al poeta Gringoire, Hélène Ségara a la bella Esmeralda , el citado Patrik Fiore, y por supuesto Garou en un inigualable Quasimodo o Daniel Lavoie adoptando al terrible y complejo Frollo...tras el descomunal éxito que siguió al estreno en el otoño de 1998, se sucedieron los premios y honores, y el tema principal de la obra, Belle, es elegida canción del año en Francia, y nominada entre las cien mejores del siglo XX.
A partir de ahí, se encadenan las versiones, destacando la inglesa, extraordinaria...pero también aterriza la franquicia en Italia, Rusia, Corea del Sur, Canadá, Bélgica...y España. Lamentablemente, la versión hispana es de un nivel modesto, pobre, por no decir paupérrimo...y queda a años luz del original francés. Una lastima.

Sin exagerar un ápice, les puedo asegurar que el Notre-Dame de París, es uno de los mejores musicales que se hayan compuesto nunca, al nivel de los más grandes de Broadway, pero con una magia y un lirismo estremecedor...pero, claro, en mi caso, es que siempre estarán unidas esas canciones, esos bailes...pues a esas tardes de verano, en las que disfrutaba del espectáculo con mi sobrino...días y ¡temps de cathédrales!


sábado, 6 de octubre de 2012

La música del alirón

Hace días, durante el descanso de un apasionante Sevilla-F.C. Barcelona, esa estupenda periodista deportiva que es Mónica Marchante (nada que ver con lo que suele aparecer en otros programas que están en la mente de todos) entrevistaba al vicepresidente del equipo local, que se deshacía en loas, proclamando la belleza del himno de su equipo, la famosa composición del Arrebato, para concluir que sin duda era el mejor himno deportivo de Europa y del mundo (supongo que mundial). 
Independientemente de la magnitud de la hipérbole, tan andaluza, tan sevillana, tan barroca...pues en ese momento, como aficionado viejo del Athletic, me revolví en mi sofá, y pensé en el himno de los rojiblancos vizcaínos...y sobre todo en el compositor del mismo, en el maestro que lo pergeñó, el gran Carmelo Bernaola.

 
Bernaola pertenecía a la llamada generación del 51, la misma de Luis de Pablo y Cristóbal Halffter, que abrazaron la vanguardia, ofreciendo un espectáculo delicioso de músicas complejas, atonales, aleatorias, dodecafónicas...un ejemplo perfecto de esas músicas tan inquietantes es esta celebérrima sintonía que compuso en 1976...

 

Pues bien, Bernaola era además un fiel seguidor del Athletic de Bilbao, y por ello a nadie extrañó que en 1981, la directiva del club le encargara la composición del himno del equipo, ya que aunque existían dos piezas oficiosas, de 1913 y de 1950, no había un modelo claro, identificativo, como los conocidos del Real Madrid, Atlético o Barcelona.
Don Carmelo tomó como primer referente el estribillo del Alirón, que era nada menos que un cuplé que hizo furor en España en lo primeros años del pasado siglo, y cuya letra original era así:

En Madrid está de moda
la canción del Alirón
y no hay nadie en los Madriles
que no sepa esta canción,
pues las niñas ya no entregan
a un galán su corazón
si no sabe enamorarlas
entonando el Alirón.
Alirón, pon, pon.
Alirón, pon, pon.

Si se fijan, exactamente lo mismo que cantaba Guadalupe Muñoz Sampedro en Historias de la radio, para celebrar alborozada el éxito de Alberto Romea (alias Pichirri), en aquel inolvidable concurso...pues bien, cuando la famosa cupletista Teresita Zazá actuó en Bilbao, y entonaba esa pieza maestra de su repertorio...quedó admirada, ya que el público del Salón Vizcaya, la rectificaba, entonando al unísono las líneas finales, por las (desde ese mismo momento) ya legendarias...
¡¡Alirón, alirón, el Athletic es campeón!!  

Bernaola añade al cuplé un pasacalles del maestro  Feliciano Beobide, originario de 1928, y que enseguida nos retrotrae a fiesta, charangas, cuadrillas...tan similares a la Tudela de mis mayores, y por supuesto no podía faltar el txistu y el tamboril...el resultado fue espectacular...impetuoso, homérico, que diría Barry Fitzgerald en El hombre tranquilo.

El Athletic ya tenía himno, y no un himno cualquiera, sino la composición perfecta, que entroncaba con la afición, con el pueblo, con su historia...hundiendo sus raíces en un cuplé de 1913, que tenía los mejores arreglos imaginables...y que además sonaba de maravilla...¡no me digan que no!



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